lunes, 13 de marzo de 2017

Oración AACE marzo 2017

propuesta por los AACE “Essonne Sud” (Francia)

Los AACE del grupo “Essonne Sud” les saludan fraternalmente, felices de poder proponerles, en este tiempo de Cuaresma, unir en nuestra oración de este mes de marzo a Jesús, María y José un mes que, para San Juan Eudes, tiene particular importancia. Es el mes en que funda la CJM, pero es tambien el de la fiesta de San José padre nutricio de Jesús y esposo de la Santísima Virgen María, y sobre todo fiesta de la Anunciación, anuncio de la Encarnación de Jesús en María Virgen.

Canto: a elegir

Lectura bíblica:

“El angel le dijo: “No tengas miedo María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz a un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. Será grande y se le llamará Hijo del Altísimo [...] María dijo : “Aquí está la esclava del Señor ; hágase en mí según tu palabra”. (Lc 1, (30-32a, 38 b)

“Cuando José despertó del sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió en su casa a su mujer. Y sin haber tenido relaciones, María dio a luz a un hijo, al que él puso el nombre de Jesús”. (Mt 1, 24-25)

(silencio)

El papa Benedicto XVI recordaba en la oración del Angelus del 19 de marzo de 2006 hablando de San José:
“Su grandeza, como la de María, resalta aún más porque cumplió su misión de forma humilde y oculta en la casa de Nazaret. Por lo demás, Dios mismo, en la Persona de su Hijo encarnado, eligió este camino y este estilo —la humildad y el ocultamiento— en su existencia terrena”. ( Benedicto XVI 16 03 06)

San Juan Eudes sensible a la humildad tanto de Jesús como la de su Santísima Madre y la de San José, une sus tres corazones en un solo Corazón :

“Entre todos los corazones del cielo, hay uno entre todos que guarda una relación de pertenencia más íntima con el Corazón real de la Reina: Es el de San José. Sí, después de Dios, San José ocupa el puesto preferente en el amor de esta santa Esposa: Para él se debe reclamar el primer sitio en su Corazón. Porque siendo María toda de San José, como la esposa lo es de su esposo, el Corazón de María debía ser todo para San José. Y no sólo eso. Si de los primeros cristianos se decía que no tenían más que un corazón y un espíritu, con mayoría de razón se debe decir esto de San José y de la santísima Virgen. Los dos no tenían más que un corazón. Tales eran los lazos de amor y de caridad que los unían. De donde se sigue otra consecuencia. Si San José y la Virgen no tuvieron más que un solo corazón, como la Virgen tuvo uno sólo también con Jesús, luego se debe unificar con el Corazón de Jesús y María el de San José. Como en la Trinidad Santísima, Padre, Hijo y Espíritu Santo hay tres personas y un solo corazón, así en esta trinidad de la tierra Jesús, María y José hay tres corazones que vienen a identificarse y confundirse en uno solo”. (OC TVII p. 369)

(silencio)

Oraciones a Jesús, María y José:

Señor Jesús en este periodo de Cuaresma haz que, como lo hizo José, cada miembro de la familia eudista viva sus responsabilidades y compromisos siguiendo al Espíritu para participar de la llegada del Reino.

(cada uno puede decir su oración personal en voz alta)

Oremos con San Juan Eudes:

Nos alegramos contigo, María, hija de Dios Padre. madre de Dios Hijo, esposa del Espíritu Santo.
Inmaculado lirio de la gloriosa e inmutable Trinidad, rosa llena de fragancia celestial. Virgen excelsa y fiel que diste a luz y alimentaste al Rey del universo.
Reina de los mártires, atravesada por una espada de dolor.
Reina del universo, que recibiste todo poder sobre cielos y tierra,
Reina de nuestro corazón, vida, dulzura y esperanza nuestra.
Madre amable, Madre admirable, Madre de misericordia.
Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre, Jesús.
Alabamos a tu esposo san José; a tu padre, san Joaquín; a tu madre, santa Ana.
Bendecimos a tu hijo, san Juan; a tu ángel, san Gabriel.
Damos gracias al Padre que te eligió, al Hijo que te amó, al Espíritu Santo que te desposó. Al Señor la gloria por siempre jamás.
Amén.

San José, espejo de la divina paternidad,
Imagen del Hijo de Dios, Sagrario del Espíritu Santo,
Guardián del Salvador, Esposo de María Virgen, San José, de la noble estirpe de David,
Prudente guía de Jesús, Fiel padre nutricio de Jesús,
Amado con eterna predilección por Dios Padre, Constituido por el Padre señor de su casa,
Tú, a quien Jesús dio el nombre de padre,
Colmado por el Espíritu con la plenitud de sus dones, Defensor de la honra de María Virgen, Tú, que preparaste un pesebre para el nacimiento de Jesús,
Tú, que después de María fuiste el primero en adorarlo,
Tú, que diste al Hijo de Dios el nombre de Jesús,
Tú, que llevaste a Jesús al destierro en Egipto,
Tú, que lo trajiste de nuevo a su patria,
Tú, que con María angustiado lo buscaste,
Tú que con Jesús compartiste el trabajo en el taller,
Tú, a quien el Rey y la Reina del cielo prestaron obediencia, Fiel apoyo de Jesús y María, Tú que en brazos de Jesús y María expiraste.
Ruega por nosotros

Padre Dios, que quisiste que san José fuera llamado padre de tu Hijo y esposo de María Virgen, y que con ellos disfrutara de su singular compañía, concédenos que llenos de caridad, humildad y pureza seamos ahora imitadores de Jesús, María y José, y luego,
unidos a ellos, te amemos y alabemos por siempre en la gloria. Amén.
Te pedimos, Señor Jesús, que venga en nuestra ayuda san José, esposo de tu santa Madre. Su valiosa intercesión nos obtenga lo que nuestra indignidad no alcanza.

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