lunes, 31 de octubre de 2016

La Misión Fundamental De La Iglesia: La Evangelización


La Iglesia, comunidad cristiana fundada y sostenida en el anuncio de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, para nuestra salvación y liberación, está llamada en su totalidad, a proclamar este kerigma, con tal fuerza, que todas las personas, que todos los pueblos y naciones, le conozcan, como ha sido su mandato.
Los que hacemos parte de la Iglesia, lo sabemos, pero también reconocemos que no puede ser de cualquier manera, y esa conciencia es la que debe motivar a prepararse muy bien, es importante tener una experiencia y un conocimiento acerca de ese Reino de Dios, que se va a proclamar, hablar de ese Reino con toda la propiedad que sea posible, para así luego poder evangelizar, realizar este anuncio.

“Nosotros queremos confirmar una vez más que la tarea de la evangelización de todos los hombres constituye la misión esencial de la Iglesia” (Evangelii Nutiandi 14), una misión que debe responder a los cambios amplios y profundos que vive la sociedad actualmente, que llegue a todos los ámbitos, donde se desenvuelven las personas, sea en lo cultural, en lo social, en lo político, en lo religioso, en
fin todos los espacios, donde haya un ser humano, que necesite de este anuncio.
“Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa Misa, memorial de su muerte y resurrección gloriosa.” (EN 14) No hay otra tarea más importante que esta, para la cual, la Iglesia se haya fundado y organizado, para evangelizar, a tiempo y a destiempo, para enseñar y predicar las verdades de la fe, sustentadas en la Palabra de Dios, para que a través de ella, los fieles conozcan a Jesucristo el Señor, para celebrar y vivir los sacramentos, con la plena conciencia de las gracias que a través de ellos recibimos, y por supuesto para compartir en la mesa del Señor su cuerpo y sangre, alimento que da vida y vida en abundancia.

Nos dice la Evangelii Nutiandi en su numeral 15, que existen unos vínculos recíprocos entre la Iglesia y la Evangelización, ellos son: “La Iglesia nace de la acción evangelizadora de Jesús y de los Doce”, es decir del anuncio del Reino por parte de Jesús, y del anuncio de Jesús Resucitado por parte de los apóstoles; “nacida, por consiguiente, de la misión de Jesucristo, la Iglesia es a su vez enviada por Él” , ha sido fundada, para ser signo en medio de los hombres y de la sociedad, llamada a dar testimonio de Jesús en todo momento, no tiene otro sentido su existencia; “en ella, la vida íntima -la vida de oración, la escucha de la Palabra y de las enseñanzas de los Apóstoles, la caridad fraterna vivida, el pan compartido”, cada una de estas cosas, son las que les dan sentido y significado a vivir en la Iglesia como hermanos, cada uno es importante por quien es y también por lo que hace en la medida, en que eso que hace contribuye al bienestar de todos; “evangelizadora, la Iglesia comienza por evangelizarse a sí misma”, constantemente vive en procesos de conversión y evangelización, que le permita mantener el ímpetu que se necesita para continuar con la misión, acrecentar el amor y la
esperanza en cada fiel, y al mismo recordarse que ha sido el Señor quien ha realizado este llamado, para vivir como hermanos y poder transformar el mundo con la fuerza de su Espíritu; “la Iglesia es depositaria de la Buena Nueva que debe ser anunciada”, en ella Dios depositado toda la Revelación y la Tradición, para que a su vez, la preserve y la comunique constantemente, tratando de serle fiel en todo al mensaje recibido; “enviada y evangelizada, la Iglesia misma envía a los evangelizadores”, después de un buen proceso de formación, ella envía a quienes considera idóneos para continuar con esta tarea, recibida de la persona de Jesús en los Doce, y que luego ellos se encargaron de preparar y formar a quienes fueron llamados para continuar con esta obra, el Magisterio de la Iglesia, explica y enseña la Palabra de Dios, que debe ser llevada a todos los hombres, recordándole a los misioneros, que ellos, como los apóstoles, son administradores, no dueños del mensaje que recibieron y que deben hacerlo llegar con toda fidelidad a toda persona que lo necesite.






Crisma da paróquia, dia 12 de novembro com o Bispo Dom Murilo






31st Sunday in Ordinary Time

by: Rev. Fr. Rodrigue Azanmasso, CJM

The image of God revealed by Jesus through the striking story of his encounter with Zacchaeus cannot let us indifferent. It is the one of the gaze of God, a gaze which goes deeper in a person and radically transforms him\her from within. In effect any true encounter with God in Jesus Christ seriously impacts our lives.

But first, let us have a look at the first reading. Extracted from the book of wisdom, the first reading, provides the foundation for the generosity shown by Jesus in the gospel. Yes, God as the book of Wisdom said is a Lord lover of souls, he has mercy on all, spares all things because they are his. Here is, for us a good news, a good news proclaimed in the Old Testament, it shows what matters to God; not punishment, rather the conversion of the sinners: you overlook people’ sin that they may repent …you warn them and remind them of the sins they are committing that they may abandon their wickedness and believe in you. The first reading shows that all existence is in a vital bond of solidarity with God ... for what you hated you would not have fashioned. And how could a thing remain unless you willed it or be preserved, had it not be called forth by you? …for you love all things that are and hate nothing that you have made.

The second reading on the other hand is a call to remain strong in our faith and to persevere no matter the circumstances, regardless of the rumors about the end of time. Any revelation, word or letter claiming that the day of the Lord is at hand should never disturb the active serenity of believers. Nevertheless, the coming of the Lord Jesus Christ and our gathering together unto him cannot, but be for us a positive event, the awaited event which will definitely transform us.

The gospel as far as it is concerned recounts a very funny event. A rich man Zacchaeus driven by a strong desire to see Jesus decided to climb a sycamore tree like a kid. He longed for Jesus, and despite the two obstructions he faced (the crowd and his short stature), he did what a person of his social status could not do. Jesus opens widely his arms to embrace the one who, once was profiting from the misfortune of his fellow citizens and was despised for that. The sudden and very spectacular conversion of Zacchaeus, his positive attitude toward the poor: behold half of my possession, Lord I shall give to the poor, and his decision to repay four times over those who were victims of his extortion; show his profound gratitude toward God. The encounter with Jesus has transformed him from a self-centeredness to a selflessness. And Jesus proclaimed: today salvation has come to this
house. Zacchaeus understood from then on that he should be rich in what matters to God. He understood that, what he was storing up for himself only, and somehow in an unjust way, should be used, first to repair his injustice and next make all the disadvantaged of the society, all those who were weighed down by poverty, happy by giving them what is theirs. Moreover, he understood that this life is passing, that nothing last forever on the earth and that his wealth and glory would not accompany him in his grave, as the Psalmist says in Psalm 49. The economic magnitude of the positive response of Zacchaeus amazes and even mystifies. The conversion of Zacchaeus teaches us that, a true conversion always impacts the society in a practical and tangible way. The truth is that any sincere encounter with God in Jesus Christ necessarily impacts our lives and makes them more generative. In other words, we cannot actually meet God and remain the same persons we were before.

Like in Zacchaeus, there is in each of us, this goodness which is sometimes led astray by our self-centeredness, a goodness which is set aflame when we allow God to enter in our heart and dwell in it: that is what we call conversion.




jueves, 27 de octubre de 2016

Célébrer un schisme ?

Le 31 octobre, le Pape François se rendra à Lund, en Suède, pour participer aux cérémonies marquant le 500ème anniversaire de l’affichage des 95 thèses de Luther sur la porte de l’église du château de Wittemberg… affichage qui passe pour marquer le début de la Réforme.

Personne ne peut se réjouir d’une division.

Personne ne devrait pouvoir se servir de cet anniversaire pour jouer au jeu d’enfant qui consiste à dire : « C’est pas moi, c’est l’autre qui a commencé. » L’Église catholique traversait il y a cinq siècles une crise dont nous avons du mal à comprendre la nature. Le monde ancien s’écroulait. L’imprimerie, la découverte de l’Amérique n’étaient que quelques-unes des causes des changements profonds qui se produisaient.

La chrétienté s’écroulait… et l’Église abordait les temps nouveaux en pleine décomposition morale.

Luther n’aurait eu aucun écho dans un autre contexte… d’autant qu’au moment où il écrit ses thèses, il se veut être un fidèle obéissant au Pape. Luther a été le catalyseur d’un malaise profond.

L’œcuménisme, depuis un siècle, essaie de retrouver le chemin de l’unité. En 1999, un document signé par luthériens et catholiques explicite un accord sur ce qui passa pendant longtemps pour être le fond de leur querelle : la justification par la foi.

Il n’y a pas à célébrer un schisme. Il y a à accepter notre histoire et ses vicissitudes.

Il y a surtout, alors que nous vivons un bouleversement culturel, à oser l’affronter unis… et dans la recherche de la sainteté.

† Mgr Michel Dubost
Évêque d’Évry – Corbeil-Essonnes
le 24 octobre 2016



miércoles, 26 de octubre de 2016

Los Eudistas del Minuto de Dios celebramos con alegría la fiesta del Corazón de Jesús



En la Eucaristía, celebrada en la Parroquia San Juan Eudes del barrio Minuto de Dios, seis miembros de la Casa de Formación Eudista La Misión, recibieron los ministerios laicales del lectorado y el acolitado.


Junto al padre provincial, se hicieron presentes el padre Edgardo Figueroa, rector de la Casa de Formación, el padre Óscar González, párroco, el padre Álvaro Duarte, director de la Unidad de Espiritualidad Eudista y vicerrector de la Casa de Formación junto a los otros presbíteros Eudistas:
P. Raúl Tellez, Superior ProvincialHarold Castilla, Helio Alexander Hernández, Hernán Alzate, Nelson Torifio y Carlos Jiménez; además estuvieron presentes los diáconos: Alex Hernández, Luis Guillermo Cleves y Carlos Mira, los demás miembros de la Casa de Formación, los jóvenes que participan del Tiempo Especial de Espiritualidad, la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor, fundada por san Juan Eudes y posteriormente expandida gracias al testimonio de santa María Eufrasia, como también toda la comunidad de fieles.

El Superior Provincial de los Eudistas del Minuto de Dios, hizo énfasis en la doctrina de san Juan Eudes sobre el Corazón de Jesús; resaltó cómo el Corazón ha de ser para cada cristiano un tesoro con las más grandes riquezas como lo dice san Juan Eudes e invitó a los nuevos ministros a dejarse guiar por el amor que brota del Corazón de Jesús en el ejercicio de su ministerio como anunciadores de su mensaje.

El padre Raúl inició su homilía recordando que “San Juan Eudes fue el primero en la historia de la Iglesia que hizo celebrar la fiesta del Corazón de Jesús, el 20 de octubre de 1672. Lo mismo sucedió con la fiesta del Corazón de María, que la hizo celebrar en 1648. Por eso Pío X y Pío XI lo llamaron Padre, Doctor y Apóstol del Culto Litúrgico a los Sagrados Corazones de Jesús y María”. En efecto –continuó el padre provincial – “este Corazón es depositario del amor del Padre, amor increado, identificado en último término con el Espíritu Santo. Jesús mismo nos ama con un Corazón de hombre. Y recíprocamente en Jesús, el hombre puede amar a Dios con un Corazón divino”.

Posteriormente desarrolló su homilía recordando que san Juan Eudes propone tres corazones en Jesús: el corporal, formado en las entrañas de María, el espiritual o la parte superior de su alma y el divino, es decir, el Espíritu Santo.

Nuevos ministros lectores y acólitos

Ministros lectores

Seis fueron seminaristas de la Casa de Formación “La Misión” que recibieron sus ministerios laicales, un importante paso en el camino de la formación hacia el sacerdocio. Cinco de ellos recibieron el ministerio del lectorado, y el otro, recibió el ministerio del acolitado.
Ministro acólito
Lectores: Arley Pérez Cuevas, Edwin Andrés Flórez Fuentes, Jorge Luis De la hoz Castro, Richard Terán Aguiar y Simón Triana Triana.

Acólito: Pierrot Lazare.

Después de la celebración Eucarística se reunió toda la comunidad en un compartir fraterno en las instalaciones del colegio Minuto de Dios.

Oremos a Dios, para que haga de estos nuevos ministros Evangelios vivientes que prediquen las mismas palabras de amor, fe y esperanza que predico Jesús y para que encienda en ellos un amor que no se extinga ni se apague hacia Dios y hacia su prójimo. Pidamos también que infunda en nosotros su alma, su espíritu y su corazón, de modo que permanezcamos en la caridad y unidad que brota de su corazón, y de esta manera ver que nuestro prójimo también ha salido del Corazón de Dios.




YOUTH&AGED for Life launches!


On Friday, October 7 we officially launched our YOUTH&AGED for Life initiative at Jeanne Jugan Residence in Washington, D.C. with a prayerful rosary, pro-life testimonies and the making of a music video. Yes, very soon you will be able to watch a joy-filled, up-tempo music video featuring a crowd of religious sisters, elderly persons, little kids and pumped up seminarians!

 


In the meantime join us in praying the rosary and one of our YOUTH&AGED prayers (here or here) for the Culture of Life at this critical moment in our Nation’s history!

And enjoy the photos while you wait for our official music video!


Learn more about YOUTH&AGED here!




martes, 25 de octubre de 2016

Dossier Alerte : Entendre les cris du monde !

Entendre les cris du monde ! Tel est le message qui nous était adressé à l’occasion de la rencontre de la famille spirituelle.

En écho à cet appel et suite au travail réalisé par le Groupe Alerte, nous mettons à disposition ce document de recherche sur l’immigration, thème que nous avons choisi de traiter en priorité. Merci à tous ceux qui ont répondu à notre appel en envoyant de témoignages et matériel de réflexion.

Nous vous invitons là où vous êtes, à mettre en place des groupes de réflexion ; le dossier peut être utilisé comme support pour vous aider à approfondir et à aller plus loin. Nous vous proposons de constituer des groupes ouverts à d’autres et pourquoi pas à des personnes réfugiées et immigrées ? Des pistes vous sont proposées à différents niveaux : personnel, communautaire, ecclésial, spirituel, etc.

Face aux enjeux des migrations dans le monde d’aujourd’hui, nos valeurs chrétiennes nous invitent à agir, à « accueillir l’étranger » et à avancer ensemble sur un chemin de fraternité, de compassion, d’espérance où l’autre, l’étranger devient un frère, une sœur que l’on accueille !

Le groupe Alerte

http://www.bonpasteur.com/actualites/on-vous-alerte-migration-sept-16.pdf



Encuentro Nacional de Pastorales Universitarias - RUCC

"Una pastoral universitaria para la reconciliación y el perdón"

Organizado por la Red de Universidades Católicas de Colombia (RUCC), se realizó en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia, los días 18 y 19 de octubre, con el propósito de intercambiar experiencias significativas que llevan a cabo las pastorales universitarias.

Participaron 22 universidades de Colombia y 5 universidades de América Latina (Argentina, Chile, Honduras, Paraguay, Perú), presentando experiencias que tienen especial impacto en las comunidades universitarias: convivencias y encuentros con estudiantes, docentes y administrativos; empleo de tecnologías de comunicación; experiencias de servicio a las comunidades y atención a grupos en condiciones de marginación y exclusión; celebraciones litúrgicas especiales con estudiantes, egresados, colaboradores y sus familias.

UNIMINUTO presentó las experiencias de la Vicerrectoría General de Pastoral, los retiros espirituales con universitarios, la pastoral virtual y el Centro de Formación para la Nueva Evangelización y Catequesis; que merecieron elogiosos comentarios de los participantes.


Monseñor Luis Augusto Castro, arzobispo de Tunja y Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, reflexionó sobre la urgencia de la reconciliación y el perdón, señalando las cinco reconciliaciones necesarias en el momento actual de Colombia: personal, ecológica, teleológica, teológica y estructural. Insistió en el perdón como un don de Dios y un regalo entre nosotros, animado por el amor.

Monseñor Elkin Fernando Álvarez, obispo auxiliar de Medellín, responsable de Cultura y Educación,
dirigió a los participantes unas palabras exhortando a continuar con empeño en la formación de los jóvenes en los valores del Evangelio para que sean efectivos constructores de la reconciliación y la paz.

Rosa Inés Soriano, del Secretariado Nacional de Pastoral Social, expuso el tema "La transformación social del conflicto", a partir de la experiencia de 18 años, la cual se plasma en el libro "Artesano del perdón, la reconciliación y la paz", que fue entregado a todos los participantes.

Eduardo Peña
Coordinador de Pastoral
Vicerrectoría General de Pastoral UNIMINUTO





30e dimanche année C

23 octobre 2016

Siracide 35, 15b-17.20-22a

Psaume 34 (33)

2 Timothée 4, 6-8.16-18

Luc 18, 9-14

Aujourd'hui, encore une Parabole... une histoire de Jésus pour faire comprendre. Comme beaucoup de paraboles dont Jésus se sert, cette histoire bien connue du pharisien et du publicain est une caricature, un peu comme quelqu'un qui, d'un trait de crayon, sait dire la vérité d'un personnage ou d'une situation dans le Chronicle Herald de Halifax...

Ce petit chef d'œuvre de Jésus, aujourd'hui, met en scène 2 personnages typiques de la société de son temps: un pharisien et un publicain.

Pour bien saisir la saveur du portrait que Jésus en fait, il faut se rappeler que les pharisiens étaient des gens d'une grande rectitude morale, et non des hypocrites, comme on a tendance à le croire aujourd'hui. Ils étaient même très bien vus et importants dans leur temps. Celui que Jésus décrit est même un super-pharisien par ses jeûnes et sa générosité. Rendez-vous compte: il donne 10% de ses revenus. Qui d'entre nous en est capable ?

Il faut également se rappeler que les publicains étaient réellement de méchants bonhommes; non seulement collaborateurs de l'occupant romain, mais également voleurs, oppresseurs des petits, sans pitié pour les pauvres gens qu'ils n'hésitaient pas à faire vendre comme esclaves quand ils ne pouvaient pas payer les impôts qu'on leur réclamait. Souvent ils avaient acheté leur fonction, souvent très cher, et ensuite, parce qu'ils fixaient arbitrairement le montant de l'impôt, ils se débrouillaient pour faire rapidement fortune sur le dos des gens. On se rappelle de deux d'entre eux que nous connaissons bien: Matthieu et Zachée...

Et nos deux hommes- le pharisien et le publicain- montent au Temple pour prier. (V. 10)

Que s'est-il donc passé pour qu'à la fin de leur prière, seul le publicain soit justifié et donné comme exemple par Jésus? (v.14) Simplement un tout petit mot que le publicain n'a pas dit et que, par contre, on trouve dans la bouche du pharisien: le mot "comme ». «Je te rends grâce, dit le pharisien, parce que je ne suis pas comme les autres hommes. » (v.11) En disant ce mot, il se met à part, et pire, il se compare aux autres, à son avantage, naturellement. Voilà la racine de son péché.

Se comparer aux autres ne peut que produire en nous une foule d'attitudes négatives, de l'autosatisfaction (Dieu merci, je ne suis pas comme les autres) à la dépression (Je ne suis bon à rien).

L'orgueil produit le mépris des autres, et l'envie produit la jalousie. Ne croyez-vous pas que là réside tout le malheur de l'être humain. Et ce que je dis de notre expérience personnelle est valable non seulement pour les personnes, mais aussi pour tous les groupes humains : nations ou classes sociales, sans oublier les diverses confessions religieuses et même les paroisses.

Nous voici une fois de plus invités à faire la vérité en nous. Ce qui permet au publicain d'être justifié, c'est qu'il se situe dans la vérité de son existence : il ne peut pas mentir à Dieu, il ne va donc pas se mentir à lui-même. Il est réellement un pécheur. Et il le reconnaît. Plus même, il demande pitié à Dieu. Et il est exaucé.

Le malheur du pharisien, c'est de mettre sa confiance en lui-même en ses actes. (tous ses verbes sont à la 1ère personne: Je,Je,Je,). Au fond, il n'a pas besoin de Dieu ni de personne. Il est seul. C'est tout juste s'il ne demande pas à Dieu de l'admirer.

Faire la vérité en nous pour être justifiés, cela exige de mettre sa confiance en Dieu et non plus en nous : voilà la leçon de foi que nous donne le publicain.

Certes, chaque fois que nous entendons cette parabole, il ne faut pas nous demander si je suis le pharisien ou le publicain, mais quand je suis le pharisien et quand je suis le publicain.

Nous aimerions dans le fond nous identifier au publicain, puisque c'est à lui que Jésus donne raison. Mais avons-nous tellement envie de nous frapper la poitrine? N'est-ce pas du bout des lèvres que
nous nous déclarons "pécheurs" ? Au fond, nous n'y croyons pas vraiment. "Mais Père Pierre, j'ai pas de péchés...je ne fais rien de mal, pourquoi voulez-vous que j'aille à confesse? "

Et si on est sincère, en chacun, chacune de nous, il y a bien des attitudes qui ressemblent parfois à celles du pharisien.

D'abord parce que nous pensons que le salut, c'est une question de mérites et qu'il faut se présenter devant Dieu avec tout ce que nous avons fait de bien.

Ensuite parce que nous avons besoin de nous sécuriser, de nous justifier grâce à ce que nous faisons et à ce que nous sommes.

Il nous faut, une fois de plus. Demander au Seigneur d'augmenter notre foi, pour pouvoir chaque jour grandir dans la confiance.

Si nous sommes vrais en face de Dieu, nous pourrons faire la vérité dans notre vie. Ce sera sans doute un grand nettoyage. Mais, croyez-moi, ça en vaut la peine!

Si l'on comprend bien la pensée de Jésus, on pourrait la résumer ainsi:

+Ou bien vous voulez vous en tirer seul, alors vous êtes perdus d'avance,,, +ou bien vous acceptez de dépendre de Dieu, alors vous êtes sauvés.

Comme elle est belle et vraie cette formule, cette prière qui commence nos confessions: »Bénissez-moi, mon Père, parce que j'ai péché» Et redisons-nous sincèrement en ce jour : "le Seigneur, lui, m'a assisté. Il m'a rempli de force, tous les jours de ma vie."





lunes, 24 de octubre de 2016

El Sacerdocio, la Biblia y el Bautismo, entre los nuevos cursos de la Unidad de Espiritualidad Eudista


La Unidad de Espiritualidad Eudista (CJM Virtual), perteneciente a la Administración General de la Congregación de Jesús y María y cuyos contenidos virtuales son avalados por la Corporación Universitaria Minuto de Dios como institución educativa, sigue llevando a la Gran Familia Eudista los cursos virtuales con el fin de difundir la riqueza de la espiritualidad de san Juan Eudes. Para el 2017 la UEE presentará, a parte de sus cursos ya lanzados: El proceso de la vida cristiana, Vida y Reino de Jesús, San Juan Eudes: Maestro de vida espiritual y San Juan Eudes: maravilla de su época, junto con los diplomados: Docencia Virtual y Objetos Virtuales de Aprendizaje, los siguientes cursos: 
  • El Bautismo en la doctrina de san Juan Eudes
Basado en la tesis doctoral de Monseñor Nicolás Bermúdez y teniendo como referente los escritos sacerdotales de san Juan Eudes, el objetivo de este curso es analizar los elementos bíblicos, teológicos y doctrinales del bautismo presentes en las obras de san Juan Eudes, de manera que el participante pueda redescubrir la importancia de este sacramento en la vida cristiana y cumpla a plenitud los compromisos contraídos. El curso está programado en cuatro módulos, distribuidos de la siguiente manera:

  1. Contexto bíblico, patrístico y beruliano del Bautismo.
  2. El Bautismo como contrato de alianza con Dios.
  3. La acción de Dios y las obligaciones del hombre.
  4. La respuesta del hombre a la acción de Dios.
  • Teología del Sacerdocio Ministerial en san Juan Eudes
Este curso hace un recorrido muy interesante por el tema sacerdotal en la época de san Juan Eudes. En efecto, esta problemática estuvo en la base de sus fundaciones y de sus escritos. A partir de la tesis doctoral del presbítero eudista Carlos Villegas, el objetivo del curso es analizar la situación histórica, teológica y espiritual del ministerio sacerdotal en el siglo XVII y particularmente de la doctrina desarrollada por san Juan Eudes a la luz del Sacerdocio Sumo y Eterno de Jesucristo de manera que se descubran elementos que iluminen la realidad de este ministerio en el siglo XXI.
Este curso es importante no solamente para los ministros ordenados. De por sí, trasciende esta frontera y va a la fuente bautismal en la cual todo cristiano comparte el sacerdocio de Jesucristo.

Los módulos de este curso son:

  1. Contexto histórico de la vida de san Juan Eudes y del sacerdocio en Francia durante el siglo XVII.
  2. El Sacerdocio de Cristo, el sacerdocio ministerial y el sacerdocio bautismal.
  3. El sacerdote en la comunidad: sus funciones y exigencias.
  • Introducción al Estudio Bíblico
Seguramente viene a su mente esta pregunta: ¿otro curso de Biblia? ¡Hay muchas instituciones que lo ofrecen! ¿Qué es lo particular? Lo particular de este curso radica en que, después de haber realizado un recorrido profundo por las generalidades de la Biblia, la formación y contenido del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento, la atención se centra en san Juan Eudes con el objetivo de descubrir la importancia de la Santa Palabra en la comprensión y vivencia del cristianismo, de manera que quien reproduzca la vida de Jesucristo descubra en ella la clave de su apostolado, teniendo como referente a san Juan Eudes.

Los cuatro módulos en los que se desarrollará este curso son:

  1. Generalidades de la Biblia.
  2. Acercamiento a los escritos del Antiguo Testamento.
  3. Acercamiento a los escritos del Nuevo Testamento.
  4. San Juan Eudes y la Santa Palabra.
¡Tres opciones más para seguir profundizando en nuestra espiritualidad!

¡Inscríbase ya!



“O God, be merciful to me a sinner.”

by: Rev. Fr. Ren Ligerald, CJM

Prayer is essential part of our life. Some call it a means of communication between God and human. Others consider it as a sign of people’s dependent on God. According to the Constitution of the Eudist Fathers, “they (the Eudists) look upon prayer as their ‘first and most important affair.’ (#37)”

In the Gospel, Jesus used a parable to teach about prayer. This can be considered as an extension of the parable of the widow and the dishonest judge (18:1-8) which is also about prayer. In the first parable, Jesus focused on persistent prayer, while in the second parable, he emphasized humility when praying.

In today’s Gospel, Jesus presented two types of prayer. First, the prayer of the Pharisee, who considered himself righteous, is full of self-centeredness and presumptuousness. Second, the prayer of the tax collector, who considered himself as a sinner, is full of repentance, asking for forgiveness.

Last Sunday’s Gospel, 29th Sunday, talks about the quantity of prayer, that is, how many times one ought to prayer – unceasingly and persistently. Today, Jesus talks about the quality of prayer – one should pray with humility. The Pharisee, seemingly, prayed as if he does not need God in his life. He does everything without the help of God. He could fast twice a week and pay his tithes without mentioning God’s grace. But the tax collector prayed by asking for mercy. His prayer indicates that he knows that he is dependent on God’s mercy and love. His prayer is a sign that he needs God because he cannot do anything without God. He said, “O God, be merciful to me a sinner.”
In the garden of Gethsemane, Jesus pour out the content of his heart. He was grieving. But at the end he still said, not my will but your will Father. Even Jesus shows his dependence on his Father. Mary, during the annunciation resigned to the will of God, “May it be done according to your word.”

A true pray-er should be humble enough to acknowledge his/her dependence on God who is the source of all graces. One should not forget that even our prayer is not our initiative but the Holy Spirit inspires us each day to pray from our hearts.

Prayer: Lord, our source of grace, give us a heart that could pray with humility. Allow us to say in every prayer, “Your will be done.”




viernes, 21 de octubre de 2016

Acte d'amour au Cœur de Jésus

Saint Jean-eudes fut le premier dans l’histoire de l‘Eglise à faire célébrer la fête du coeur de Jésus le 20 octobre 1672.

Introduction :

A l’occasion de la célébration des 344 ans de la fête du Coeur de Jésus instituée par notre fondateur, la Maison de formation à la mission de la Province eudiste du Minuto vous propose cette réflexion et prière pour approfondir ce legs spirituel.

Nous plonger dans l’amour du Coeur de Jésus doit être le principal objectif de tous les chrétiens. Nous laisser trouver et aimer par Dieu sera notre joie complète. Le Coeur de Jésus représente notre unité. Il doit être celui qui inspire nos actions, nos pensées, nos prières et actes d’amour envers Dieu. Il doit être celui qui nous incite à servir, à vivre la miséricorde avec notre frère et à avoir un amour infini pour le Père, pour notre Mère la très Sainte Vierge Marie et toute l’Eglise. C’est le Coeur aimant de Jésus qui nous a appelés à être pasteurs, participants de son sacerdoce qui fait de nous les yeux, la bouche, les pieds de Jésus et qui nous engage à être missionnaires de la miséricorde.

Que cet hommage au Coeur de Jésus soit l’opportunité pour demander au Seigneur qu’il nous donne son propre Coeur, son propre Esprit et son âme !

Chant eudiste : Je me donne à Toi


Texte biblique : Jn 15, 9-17 

09Comme le Père m’a aimé, moi aussi je vous ai aimés. Demeurez dans mon amour.
10Si vous gardez mes commandements, vous demeurerez dans mon amour, comme moi, j’ai gardé les commandements de mon Père, et je demeure dans son amour. 11Je vous ai dit cela pour que ma joie soit en vous, et que votre joie soit parfaite.
12Mon commandement, le voici : Aimez-vous les uns les autres comme je vous ai aimés.
13Il n’y a pas de plus grand amour que de donner sa vie pour ceux qu’on aime. 14Vous êtes mes amis si vous faites ce que je vous commande.

15Je ne vous appelle plus serviteurs, car le serviteur ne sait pas ce que fait son maître ; je vous appelle mes amis, car tout ce que j’ai entendu de mon Père, je vous l’ai fait connaître.

16Ce n’est pas vous qui m’avez choisi, c’est moi qui vous ai choisis et établis, afin que vous alliez,
que vous portiez du fruit, et que votre fruit demeure. Alors, tout ce que vous demanderez au Père en mon nom, il vous le donnera. 17Voici ce que je vous commande : c’est de vous aimer les uns les autres.

Texte de Saint Jean-Eudes

Le Cœur de Jésus nous aime d'un amour éternel et immense.

Le divin Cœur de notre Sauveur est rempli d'un amour éternel au regard de nous. Pour bien entendre ceci, il faut savoir qu'il y a deux choses dans l'éternité. La première est qu'elle n'a ni commencement ni fin. La seconde, qu'elle comprend en soi tous les temps passés, présents et à venir, c'est-à-dire toutes les années, les mois, les semaines, les jours, les heures, les moments passés, présents et à venir; et ce en une manière stable et permanente, car elle comprend toutes ces choses unies et jointes ensemble comme en un point indivisible.

C'est pourquoi l'amour éternel du Cœur de Jésus envers nous comprend deux choses. La première est que ce Cœur incomparable nous a aimés de toute éternité, avant que nous fussions, et que nous l'eussions connu et aimé ; nonobstant même la vue et la connaissance qu'il avait de toutes les offenses que nous devions commettre contre lui, qui lui étaient aussi présentes comme elles sont maintenant. La seconde est qu'en chaque moment il nous aime de tout l'amour duquel il nous a aimés et nous aimera en tous les moments qui se peuvent imaginer dans toute l'éternité. Et d'ici nous pouvons voir la différence qu'il y a entre l'amour de Dieu et le nôtre. Car notre amour est une action passagère; mais celui de Dieu n'est pas de même, parce que l'amour qu'il a exercé au regard de nous depuis cent mille ans, est encore maintenant dans son Cœur avec celui qu'il exercera à cent mille ans d'ici. Car l'éternité fait qu'en Dieu il n'y a rien de passé ni de futur, mais que tout y est présent. De sorte que Dieu nous aime maintenant de tout l'amour duquel il nous a aimés de toute éternité, et duquel il nous aimera à toute éternité.

O éternité! ô éternité d'amour ! ô amour éternel! Si j'avais été de toute éternité, j'aurais dû vous aimer de toute éternité; mais, mon Dieu, je ne sais si j'ai encore commencé à vous aimer comme il faut. Du moins que je commence maintenant, ô mon Sauveur, à vous aimer autant que vous voulez que je vous aime. O Dieu de mon cœur, je me donne à vous pour m'unir à l'amour duquel vous m'aimez de toute éternité, afin de vous aimer en ce même amour. Je me donne aussi à vous pour m'unir à l'amour duquel votre Père vous aime, et à l'amour duquel vous aimez votre Père avant tous les siècles, afin d'aimer le Père et le Fils d'un amour éternel.

(OC VIII, p. 340-341)

Questions pour notre réflexion :

  • Est-ce le Cœur de Jésus qui nous inspire dans notre vie quotidienne, dans la fraternité, le service et la miséricorde?
  • Comment faisons-nous grandir dans notre vie un amour débordant pour Dieu, pour l’aimer parfaitement, de la même façon que son Coeur déborde d’amour pour nous?
  • Comment est-ce que je vis la mission à laquelle Jésus m’a appelé?

Paroles du serviteur de Dieu Rafael Garcia Herreros

L’océan de l’amour de Dieu

Dieu l’adorable, le Seigneur infini nous aime. Il t’aime toi mon frère, moi. Il nous aime d’un amour éternel et infini. Avec un amour plein de tendresse et sans faille. Nous plongeons, nous nous noyons dans l’océan de l’amour de Dieu. Tout exprime son amour : les briques de nos maisons, les pavés ou l’asphalte de nos rues, les fleurs de notre jardin, les étoiles de notre ciel, le soleil de chaque jour, le pain et le café que nous consommons. Toute notre existence est un cri de l’amour de Dieu pour nous.

Et quelle a été notre réaction, notre attitude devant ce mystère de l’amour de Dieu? L’histoire de l’humanité, l’histoire de notre propre vie est une fuite tragique, un rejet incompréhensible de l’amour.

Nous avons fermé les yeux pour ne pas voir les preuves de la tendresse de Dieu. Nous nous sommes
bouché les oreilles pour ne pas entendre la voix de Dieu. Et nous allons à nos propres occupations à la recherche de distractions qui nous éloignent de l’amour de Dieu.

Rafael Garcia Herreros “Paroles adressées à Dieu”

Pour répondre à l’amour qui nous est manifesté dans le Cœur de Jésus et joyeux de nous sentir aimés de cette manière, disons-lui :

Seigneur Jésus, prends possession de notre cœur pour l’éternité.

  • Pour l’Eglise, pour notre Saint Père François, les évêques et les prêtres, pour que l’Esprit Saint les assiste dans leur mission apostolique et dans leur vie et qu’elles soient remplies du feu de cet amour.
  • Pour notre Congrégation de Jésus et Marie et spécialement pour la prochaine assemblée générale, pour que le Seigneur assiste notre Supérieur général, son conseil, les membres de l’assemblée dans la réalisation des nouvelles voies qui doivent être prises au service de l’Eglise et du monde.
  • Pour nos provinces et communautés locales, pour les associés, amis et collaborateurs eudistes, pour que tous ensemble nous continuions à servir le Royaume de Dieu.

Autres intentions...

Cœur de Jésus, foyer d’amour pour le Père, fais que nous soyons toujours des passionnés de cet amour miséricordieux, en particulier pour les malades et les pauvres.

Prions le Père avec la prière que Jésus nous a enseignée : Notre Père

Adorons le cœur aimant de Jésus 
 
Adorons, rendons grâce, demandons pardon et donnons-nous au Cœur aimant de Jésus :

Nous t’adorons divin Cœur de Jésus, dans ton amour débordant pour nous depuis toute éternité que tu nous manifestes dans toute la création et qui nous pousse à aimer notre frère et notre ennemi.

Nous te rendons grâce parce que les divines flammes d’amour de ton Cœur ont embrasé le nôtre. Merci, parce qu’en nous donnant ton Cœur tu as voulu nous donner le plus précieux cadeau, le plus grand des trésors, rempli de la richesse de ton amour et de ta miséricorde.

Nous te demandons pardon parce que dans de nombreuses occasions nous avons permis que notre péché soit la glace qui éteint le grand amour qui jaillit de ton Cœur pour chacun de nous.

Nous te donnons notre cœur en désirant que tu nous donnes ton Cœur, ton Âme, ton Esprit, pour que notre amour pour Toi soit aussi une fournaise ardente qui ne s’éteigne jamais. Nous te donnons tout notre être pour que nos actes, nos paroles, nos actions soient sanctifiés, qu’ils louent et rendent hommage à ton Grand Cœur pour ta plus grande gloire.


 

Amor Insondable

“El Corazón de Jesús es una hoguera de amor”

S.Juan Eudes “El Admirable Corazón de Jesús”. O.C. 8. Pag. 344-

Cuando escucho la palabra Corazón seguramente me vienen múltiples ideas y recuerdos.

Me pregunto: ¿Cómo está mi corazón? ¿Late al compás de los demás, o en solitario? Tomo conciencia de mis afectos, sentimientos y pasiones y le pido a Dios tener un corazón que sepa amar como el suyo.

Dios nos habla: “Les daré un corazón nuevo y les infundiré mi Espíritu” (Ez.36, 26) y
“Yo los amo, como el Padre me ama, permanezcan en mi amor”.
( Jn 15,9)
Nos dice San Juan Eudes: “El Corazón de Jesús se nos ha dado para que sea nuestro propio corazón” (OC 6,261)
Contemplo el misterio insondable del amor de Cristo y recibo su corazón en mi corazón. Ante el maravilloso amor de Dios, me pongo ante Él aceptando mi pequeñez y mis afectos desordenados y me dispongo a dejarme amar en el gran abrazo de su perdón.

“Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, sí no tengo caridad, nada soy”. (1 ª Corintios 13, 3)

20 de octubre, fiesta del Divino Corazón de la Familia Eudista.




24Th Provincial Assembly 2016 - The Province of North





jueves, 20 de octubre de 2016

Imagem de Nossa Senhora Aparecida continua peregrinação pela Arquidiocese de Salvador


A imagem jubilar de Nossa Senhora Aparecida já está peregrinando pelas paróquias da Arquidiocese de Salvador e seguirá até o dia 11 de outubro de 2017. Neste período, as paróquias são convidadas a realizar um percurso com um sentido de fé e com três intenções principais: uma pessoal, uma comunitária e uma pela Arquidiocese. A peregrinação faz parte da preparação para a celebração dos 300 anos do encontro da imagem nas águas do rio Paraíba do Sul.

A peregrinação é um momento especial para o fortalecimento da piedade popular e cada paróquia deverá envolver as pastorais, os movimentos e, de modo especial, a juventude e os grupos marianos. A visita foi dividida da seguinte forma: Forania 1 em outubro de 2016; Forania 2 em novembro; Forania 3 em dezembro; Forania 4 em janeiro; Forania 5 em fevereiro; Forania 6 em março; Forania 7 em abril; Forania 8 em maio; Forania 9 em junho; Forania 10 em julho; Forania 11 em agosto e em setembro; e o encerramento da peregrinação, quando a imagem retornará para a paróquia Nossa Senhora da Conceição Aparecida (Imbuí), em outubro de 2017.



Good Shepherd Sister participates in open discussion about Middle East emergency crisis

The ongoing conflict and humanitarian crisis in Middle East was at center stage at an event in Rome this weekend and our Sr. Hanan Youssef was one of the keynote speakers.

The event, organized by Italian organizations FOCSIV and FNSI and held at the MAXXI museum, was a way to have an open and serious discussion about the current crisis and what can be done to help those in need.

Sr. Hanan spoke about the difficult situation in Lebanon and how the Sisters of Our Lady of Charity of the Good Shepherd are assisting hundreds of local citizens and refugees with some of the most basic needs, including health care services.

In addition to Sr. Hanan, the other keynote speakers included Terry Dutto, of FOCISV, and Monsignor Paolo Bizzeti, Vicar Apostolic of Anatolia, as well as number of Italian journalists Luca Geronico, Amedeo Ricucci and Cristiano Tinazzi.

The event was also the place where FOCSIV launched its new sensibility/fundraising campaign 
- Humanity. Essere umani con gli esseri umani - for the Middle East. The Good Shepherd International Foundation will be directly participating in this campaign.




Acto de Amor al Corazón de Jesús

San Juan Eudes fue el primero en la historia de la Iglesia que hizo celebrar la fiesta del
Corazón de Jesús, el 20 de octubre de 1672.
(OC 8,311-312)

Introducción

Al celebrar los 344 años de la fiesta al Corazón de Jesús, instituida por nuestro fundador, la Casa de Formación la Misión de la Provincia Eudista del Minuto de Dios les propone la siguiente dinámica de reflexión y oración para seguir profundizando en este legado espiritual.

Sumergirnos en el amor del Corazón de Jesús ha de ser el objetivo primordial de todos los cristianos. Dejarnos encontrar y amar por Dios será la totalidad de nuestra alegría. El Corazón de Jesús representa unidad entre nosotros; él debe ser quien inspire nuestras acciones, nuestros pensamientos, nuestras oraciones y actos de amor a Dios; quien nos impulse a servir, a vivenciar la misericordia con nuestro hermano y a tener un amor infinito al Padre, a nuestra madre la Virgen Santísima y a toda la Iglesia. Es el Corazón amante de Jesús quien nos ha llamado a ser pastores, partícipes de su sacerdocio; que hace de nuestro discipulado los ojos, la boca, los pies del mismo Jesús; que nos compromete como misioneros de la misericordia.

Que este homenaje al Corazón de Jesús sea la oportunidad para pedir al Señor que infunda en nosotros su mismo Corazón, su mismo Espíritu y su misma alma.

Canto Eudista


Me entrego a ti amor irresistible, / y me abandono en ti,
ven, ven a mí y establece / tu amor por mí, Señor.

Coro: Dios, Dios de mi amor, / Tú que eres todo amor por mí, Señor,
que yo sea también todo amor para Ti.

II
Oh Señor, no me rechaces, / quiero verme libre hoy,
de todo lo que me impide / amarte solo a Ti, Señor Jesús.

Coro: Dios, Dios de mi amor, / Tú que eres todo amor por mí, Señor,
que yo sea también todo amor para Ti.

III
Sé Tú, Amor, la vida de mi vida, / y el alma de mi alma
y el Corazón de mi corazón / y que ya no viva sino en Ti y para Ti, Señor.

Coro: Dios, Dios de mi amor, / Tú que eres todo amor por mí, Señor,
que yo sea también todo amor para Ti.

Lectura Bíblica: Juan 15, 9-17

Como el Padre me ama a mí, así los amo yo a ustedes. Permanezcan en mi amor. Pero solo permanecerán en mi amor si ponen en práctica mis mandamientos, lo mismo que yo he puesto en práctica los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho todo esto para que participen en mi alegría, y su alegría sea completa.

Mi mandamiento es este: ámense los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande que quien da la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. En adelante, ya no los llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor. Desde ahora los llamaré amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí a mi Padre.

No me eligieron ustedes a mí, fui yo quien los elegi a ustedes. Y los he destinado para que vayan y den fruto abundante y duradero. Así, el Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre. Lo que yo les mando es esto: que se amen los unos a los otros.

En silencio meditemos este texto bíblico y compartamos en grupos, de a acuerdo al número de integrantes que se hayan reunido en comunidad: incorporados, seminaristas, asociados, colaboradores y amigos eudistas.

Texto Eudista

Cualidades del Amor del Corazón de Jesús

“Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros”

El Corazón divino de nuestro Salvador está henchido de un amor eterno hacia nosotros. Para entender bien esto, hay que saber que la eternidad abarca dos ideas distintas. La primera, que no tiene ni comienzo ni fin. La segunda, que comprende en sí todos los tiempos pasados, presentes y futuros, es decir, todos los años, meses, semanas, días, horas y momentos pasados, presentes y futuros porque comprende todas estas cosas unidas como en un punto indivisible. [...]

Por eso el amor eterno del Corazón de Jesús a nosotros comprende dos cosas. La primera, que este Corazón incomparable nos amó desde toda la eternidad; antes de que nosotros existiéramos, antes de que le hubiéramos conocido y amado, y a pesar de la vista y conocimiento que tenía de todas las ofensas que contra Él habíamos de cometer, ofensas que le estaban tan presentes como lo están ahora. La segunda cosa es que nos ama en cada momento con todo el amor con que nos amó y nos amará en todos los momentos imaginables de toda la eternidad. Porque aquí podemos ver la diferencia que hay entre el amor de Dios y el nuestro: nuestro amor es una acción pasajera; no así el de Dios, porque el amor que por nosotros desplegó hace cien mil años, está aún ahora en su Corazón juntamente con el que ejercitará a cien mil años de aquí. La eternidad hace que no haya en Dios nada de pasado ni de futuro, todo es en ella presente. De suerte que Dios nos ama ahora con todo el amor con que nos amó desde toda la eternidad y con el que nos amará por toda la eternidad.
¡Eternidad, eternidad de amor, amor eterno! Si yo hubiera existido desde toda la eternidad, desde toda la eternidad hubiera debido amarte; pero, Dios mío, yo no sé si aún he comenzado a amarte como es debido. Por lo menos, que comience ahora, Salvador mío, a amarte tanto como Tú quieres que te ame. ¡Dios de mi corazón, me entrego a Ti, a fin de unirme al amor con que me amas desde toda la eternidad para amarte con este mismo amor! Me entrego también a Ti para unirme al amor con que tu Padre te ama y al amor con que Tú amas a tu Padre, antes de todos los siglos, a fin de amar al Padre y al Hijo con un amor eterno.

San Juan Eudes, El Corazón de Jesús, capítulo 2.

Reflexionemos con las siguientes preguntas

  • ¿Es el Corazón de Jesús quien impulsa nuestra vivencia comunitaria, en la fraternidad, el servicio y la misericordia?
  • ¿Cómo estamos acrecentando en nuestra vida un amor rebosante hacia Dios, para amarlo perfectamente, así como su Corazón rebosa de amor por nosotros?
  • Cómo estoy viviendo la misión a la cual Jesús me ha llamado?

Palabras del Siervo de Dios Rafael García-Herreros

El océano del amor de Dios

Dios el adorable, Dios el infinito Señor, nos ama…Te ama a ti, hermano, y a mí. Nos ama con amor eterno e inmóvil. Con amor lleno de ternura y, al mismo tiempo, de seriedad. Estamos sumergidos, ahogándonos en el océano del amor de Dios; todo es una expresión de su amor: los ladrillos de nuestra casa, las piedras o el asfalto de nuestras calles, las flores de nuestro jardín, las estrellas de nuestro cielo, el sol de nuestro día, el pan y el café que tomamos. Es un clamor nuestra propia existencia, todo es un clamoroso grito del amor de Dios.

¿Y cuál ha sido nuestra reacción, nuestra actitud ante este misterio del amor de Dios…? La historia de la humanidad, la historia de nuestra propia vida es una trágica fuga, un incomprensible rechazo del
amor.

Nosotros hemos cerrado los ojos para no ver las pruebas de la ternura de Dios. Hemos obstruido los oídos para no escuchar la voz adorable de Dios. Y marchamos a nuestras ocupaciones en busca más que todo de distracción de alejamiento de Dios.

Siervo de Dios Rafael García-Herreros. “Palabras a Dios”

Preces

Complementando el amor que se nos manifiesta en el corazón de Jesucristo, y gozosos de sentirnos amados de esa manera, digámosle:

Señor Jesús, toma posesión eterna de nuestro corazón

  • Por la Iglesia, por el santo padre Francisco, los obispos y sacerdotes, para que su misión apostólica y sus vidas sean asistidas por la gracia del Espíritu Santo y encendidas en el fuego del amor de Dios.
  • Por nuestra Congregación de Jesús y María, especialmente por la próxima asamblea general, para que el Señor asista a nuestro padre general, su consejo, los asambleístas en la realización de los nuevos derroteros que se han de emprender en servicio de la Iglesia y el mundo.
  • Por nuestras Provincias y comunidades locales, asociados, colaboradores y amigos eudistas, para que juntos continuemos sirviendo al reino de Dios.
  • Se pueden añadir otras intenciones
  • Corazón de Jesús, hoguera de amor al Padre, haz que siempre seamos apasionados por este amor misericordioso, especialmente por los enfermos y los pobres. 
Oremos a Dios Padre con la oración que Jesús nos enseñó: Padre nuestro…

Adoremos al corazón amante de Jesús

Finalmente adoremos, demos gracias, pidamos perdón y entreguémonos al corazón amante de Jesús.

Te adoramos, Divino Corazón de Jesús, en tu abundante amor hacia nosotros desde toda la eternidad, y que manifiestas a través de toda la creación, que nos impulsa a amar al hermano y a nuestro enemigo.

Te damos gracias Señor porque las sagradas llamas de tu amoroso Corazón han encendido el nuestro. Gracias, porque al darnos tu Corazón, has querido concedernos el mejor regalo y el más grande de los tesoros, lleno de la riqueza de tu amor y de tu misericordia.

Te pedimos perdón porque en ocasiones hemos permitido que nuestro pecado sea como el hielo que apaga el grande amor que brota de tu Corazón hacia cada uno de nosotros. 

Te entregamos nuestro corazón, deseando que infundas en nosotros tu Corazón, tu Alma y tu Espíritu, para que nuestro amor por Ti sea también una hoguera encendida que no se extinga ni se apague. Te entregamos todo nuestro ser, para que nuestros actos, palabras y acciones, sean santificados, alaben y rindan homenaje de gloria a tu gran Corazón.

Amén.



29e dimanche - année C

16 octobre 2016

Exode 17, 8-13

Psaume 121 (120)

II Timothée 3, 14 - 4, 2

Luc 18, 1-8

Foi et ténacité dans la prière

Dans la parabole de l’évangile d’aujourd’hui, Jésus insiste de nouveau sur l’importance de persévérer dans la prière.

Un juge ne respecte pas Dieu et se moque des hommes. Or, une veuve lui demande justice contre ses adversaires. Le juge refuse, mais cède finalement à cause de la persévérance, de la ténacité de la femme. « Et Dieu ne ferait pas justice à ses élus, qui crient vers lui jour et nuit? Et il les fait attendre! Je vous le déclare : il leur fera justice bien vite » (Luc 18, 7-8).

Pour Jésus, la prière est liée à la foi faite de confiance, de fidélité et de persévérance. Il rend grâce à Dieu lorsqu’il rencontre sur son chemin quelqu’un qui prie avec foi.

Aucune prière ne se perd dans le néant et ne porte pas de fruit, mais elle reste cachée dans le mystère de Dieu. Il faut accepter d’attendre en silence, confiant en la parole de Jésus : « Quiconque demande reçoit; qui cherche trouve, et à qui frappe on ouvrira (Luc 11, 9-10).

Dieu exauce ceux et celles qui crient vers lui jour et nuit. Pourtant, qui d’entre nous n’a pas été confronté à son éprouvant silence? Jésus lui-même s’est heurté au silence de Dieu. Sur la croix a lancé ce cri de détresse qu’il emprunte au psaume 22 (21) : « Mon Dieu, mon Dieu, pourquoi m’as-tu abandonné »(Matthieu 27,46)? Face aux conflits, injustices, maladies, violences, on dirait qu’il ne nous entend pas, qu’il ne nous exauce pas.

Pourtant, la Bible nous montre que la présence aimante de Dieu est bien plus forte que son absence, qu’il finit toujours par nous sauver, nous libérer, comme il l’a fait pour Jésus en le ressuscitant d’entre les morts. Pâques aura toujours le dernier mot sur le désespoir.

Méditer l’Écriture

Pour apprendre à prier et pour prier, pour renouveler nos prières et pour persévérer, nous avons les enseignements de la Parole de Dieu, de l’expérience de Jésus lui-même, des saints, d’une grande variété de célébrations dont le sommet est l’Eucharistie.

OUi! Pour soutenir la foi et la prière, rien de mieux que de méditer la Parole de Dieu qui nous aide à tenir bon dans le combat spirituel. La richesse spirituelle des Saintes Écritures est inépuisable. C'est ce que nous lisons dans la deuxième lecture, où Paul rappelle à son compagnon Timothée, responsable de communauté: «Depuis ton plus jeune âge, tu connais les textes sacrés : ils ont le pouvoir de te communiquer la sagesse, celle qui conduit au salut par la foi que nous avons en Jésus Christ» (II Timothée 3, 15).

Dieu se communique à nous par la méditation de sa Parole qui nous fait communier à sa vie. La Parole nous travaille plus que nous la travaillons, nous provoque et nous convoque à l’amour de Dieu, à prier sans nous décourager.

Demandons-nous ce matin: Quelle place accordons-nous dans nos vies à la prière ? Aimons-nous prier ou, au contraire, avons-nous tendance à voir dans la prière quelque chose de «boring», d’ennuyeux dont nous nous dispensons facilement? Rappelons-nous que notre prière est aussi missionnaire... que la foi est la force de l’Esprit qui traverse l’univers et qui le transfigure inlassablement. Riches de tous ces trésors, il nous arrive encore de rester sans appétit spirituel et de ne pas nous presser à nous mettre en prière.

C’est la conclusion de la parabole qui devrait nous faire dresser l’oreille. On dit que le monde va mal, qu’on se moque tant de Dieu que des hommes. Mais, prions-nous, comme la pauvre veuve, sans nous décourager ?

Je me demande toujours qu'est-ce qui en serait de l’histoire de l'humanité sans ces milliers de "mains levées" vers Dieu, le jour, la nuit, dans "ces coeurs en prière" qui sont comme les avant-postes de la victoire du Christ ressuscité? Que deviendrait notre terre sans l’inlassable foi de ceux et celles qui refusent de baisser les bras et qui proclament la parole de justice « à temps et à contretemps ? » un peu comme on le lisait dans la Première lecture?

«Mais le Fils de l’homme, quand il viendra, trouvera-t-il la foi sur terre? » (Luc 18, 8).

Jésus demande avec tristesse, à la fin de ce passage : "Mais le Fils de l'homme, quand il viendra, trouvera-t-il la foi sur la terre ?"

Parole terrible, et qui questionne chacun d'entre nous! Elle montre en tout cas que pour Jésus, il y a un lien évident ente tout ce qu'il vient de dire sur la prière, et la foi. Une prière confiante ne peut reposer que sur la foi en un Dieu bon, miséricordieux, qui prend soin des hommes et femmes de la terre ; La prière est en elle-même une "confession" de cette foi.

La foi ne consiste pas à croire que Dieu existe, mais à croire qu'il peut intervenir dans ma vie (à sa manière, bien sûr, qui n'est pas forcément ce que j'attendais !), si je m'ouvre à son action - et qu'il intervient toujours pour mon bien (même si celui-ci n'est pas forcément tel que je le pense !). La foi, c'est de croire que Dieu m'aime...

Prions!