viernes, 27 de febrero de 2015

La Cuaresma

Por: Augusto Bergamini


El concilio Vaticano II prescribió: "El doble carácter de la Cuaresma que, sobre todo mediante la renovación o la preparación al bautismo y mediante la penitencia, dispone a los fieles para la celebración del Misterio Pascual con la escucha más frecuente de la Palabra de Dios y la oración más intensa, se ponga en mayor evidencia tanto en la liturgia como en la catequesis litúrgica. Para ello: a) utilícense más abundantemente los elementos bautismales propios de la liturgia cuaresmal y, si se ve oportuno, se tomen también otros de la antigua tradición; b) dígase lo mismo de los elementos penitenciales" (SC, 109),

Fiel a esta orientación, la reforma precisó la finalidad, la estructura y la duración de la Cuaresma.

El tiempo de Cuaresma tiene como finalidad preparar la Pascua, es decir, guiar hacia la celebración del Misterio Pascual tanto a los catecúmenos, a través de los diversos grados de la iniciación cristiana, como a los fieles, por medio de la renovación del bautismo y de la penitencia.

El tiempo de Cuaresma transcurre desde el Miércoles de Ceniza hasta la misa en la Cena del Señor, inclusive. Desde el principio de la Cuaresma hasta la Vigilia pascual no se canta el Aleluya.

El Miércoles con que se inicia la Cuaresma y que en todas partes es día de ayuno, se imponen las cenizas.

Los domingos de este tiempo se llaman domingos I, II, III, IV, V de Cuaresma. El sexto domingo, en que comienza la Semana Santa, se llama "Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor". La Semana Santa tiene como finalidad la veneración de la Pasión de Cristo desde su ingreso mesiánico en Jerusalén.

El jueves de la Semana Santa, en la mañana, el obispo, concelebrando la misa con su presbiterio, bendice los santos óleos y consagra el crisma \ (La rúbrica del Misal Romano recuerda que, "si notables dificultades se interponen a la reunión del clero y del pueblo con su obispo, la bendición se puede anticipar a otro día, pero siempre cercano a la Pascua y con el formulario de la misa propia") (nn. 27-31).
Las razones que llevaron a la reforma de este tiem-po litúrgico fueron dadas por la comisión "Consilium" que se encarga de la puesta en práctica de la consti-tución sobre la liturgia.

A) Duración de cuarenta días

El carácter original de la Cuaresma, según la fuerza expresiva de la misma palabra, fue puesto en la penitencia de toda la comunidad y de los individuos, a lo largo de cuarenta días.

En la determinación de la duración de cuarenta días, para que los cristianos se preparen a celebrar la solemnidad pascual, es más que cierto que tuvo gran peso la tipología bíblica de los cuarenta días, a saber, el ayuno de cuarenta días de nuestro Señor Jesucristo; los cuarenta años que pasó el Pueblo de Dios en el desierto; los cuarenta días pasados por Moisés en el monte Sinaí; los cuarenta días durante los cuales Goliat afrentó a Israel hasta que David avanzó contra él, lo abatió y lo mató; los cuarenta días durante los cuales Elias, fortalecido por el pan asado en el rescoldo y con el agua, llegó al monte de Dios, el Horeb; los cuarenta días que Jonás predicó la penitencia a los habitantes de Nínive.

Sin embargo, el uso de dar comienzo al ayuno cuaresmal desde el miércoles que antecede al primer domingo de Cuaresma, es muy antiguo (siglos VI-VII), e igualmente el rito de la imposición de las cenizas establecido para ese día, hizo que el Miércoles de Ceniza se difundiera en la práctica común de los fieles más que muchos otros días solemnes.

Y éste es el motivo por el cual se juzgó oportuno que no se hiciera ninguna innovación para restituir a la santa Cuaresma la plenitud de su simbolismo como si se ha hecho para el Pentecostés pascual.

B) Tiempo de Septuagésima y tiempo de Pasión

Si al comienzo de la Cuaresma se ha conservado el Miércoles de Ceniza, por su carácter popular, la supresión de una parte del tiempo de Septuagésima, que constituía una especie de ampliación y anticipo del tiempo cuaresmal, y, por otra, la reducción del tiempo de Pasión, por el hecho de que esto provocaba una especie de ruptura, ha llevado la Cuaresma a su primitiva unidad e importancia.

El tiempo de Septuagésima fue abolido porque no aportaba ningún elemento propio y, en el Oficio divino, debía utilizarlas partes del Ordinario "durante el año". No era fácil tarea hablar de él al pueblo (¿cuál era el significado preciso de las palabras septuagésima, sexagésima, quincuagésima?) y, sobre todo quitaban su característica de novedad a la liturgia penitencial de la Cuaresma antes de que ésta hubiera comenzado.

Los textos propios de estos tres domingos encontraron otra utilización en el Misal Romano¡ el Aleluya se canta hasta el Miércoles de Ceniza, exclusive.

El tiempo de Pasión ha sido reducido para conservar la unidad interna de la Cuaresma, y el domingo llamado de Pasión se convirtió en el domingo V de Cuaresma, como en el rito ambrosiano; el domingo siguiente, con el cual comienza la Semana Santa, es el "Domingo de ramos y de la Pasión del Señor".

ORIGEN E HISTORIA DE LA CUARESMA

Se puede entender mejor el significado de la reforma de la Cuaresma hecha por el Vaticano II si se conoce la historia de este tiempo litúrgico.

La celebración de la Pascua en los primeros tres siglos de la vida de la Iglesia no tenía un período de preparación. Se limitaba a un ayuno que se hacía los dos días anteriores. La comunidad cristiana vivía tan intensamente el compromiso hasta el testimonio del martirio (no podemos olvidar que se estaba en tiempo de persecución), que no sentían la necesidad de un período de tiempo para renovar la conversión que ya había tenido lugar en el bautismo. Pero sí prolongaba la alegría de la celebración pascual por cincuenta días (Pentecostés).

Cuando se registró una menor tensión en el compromiso de vida cristiana después de la paz de Constantino, comenzó a sentirse la necesidad de un conveniente período de tiempo para llamar a los fieles a una mayor coherencia con el bautismo. Nacen así las prescripciones relacionadas con un período de preparación para la Pascua.

Pero "una observancia preparatoria para la Pascua hace notar antes que de los cánones conciliares, debió nacer del sentido mismo y del genio sobrenatural del cristianismo" (Schuster. Líber sacramentorum, 1944,3).

En Oriente encontramos las primeras referencias a un período prepascual como preparación espiritual para la celebración del gran misterio a principios del siglo IV. San Atanasio en las Cartas pascuales (entre el 330 y el 347), san Cirilo de Jerusalén en las Protocatequesis (c. IV) y en las Catequesis mistagógicas IV, 3 (347) hablan de este período como de algo conocido. Eusebio (+340) en el De solemnitate paschali habla del "quadragesimale exercitium... sanctos Moysen et Eliam imitantes".

En Occidente tenemos testimonios directos solamente a fines del siglo IV. Hablan de ella Eteria (385) en su Itinerarium (27,1) respecto a España y Aquitania; san Agustín respecto, a África (Passim); san Ambrosio (+396) respecto a Milán (De Elia et jeiunio).

No se puede saber con certeza donde, por medio de quién y cómo surgió la Cuaresma, sobre todo en Roma; sólo sabemos que se fue formando progresivamente. Tiene una prehistoria unida a una práctica penitencial preparatoria a la Pascua que comenzó a afianzarse desde la mitad del siglo II (se encuentran alusiones en los escritos de los Padres amenícenos, san Ireneo, hacia el 190, en la carta al papa Víctor sobre la cuestión de los cuartodecimanos recuerda un ayuno antes de Pascua).

Hasta el siglo IV la única semana de ayuno era la que precedía a la Pascua. A mediados del siglo IV aparecen añadidas a ella otras tres semanas para abarcar complexivamente cuatro semanas.
La costumbre de inscribir a los pecadores para la penitencia pública cuarenta días antes de Pascua determinó la formación de una "cuadragésima" (Cuaresma) que comenzaba en el VI domingo antes de Pascua ("dominica in quadragesima"). Dado que no se celebraba un rito penitencial en domingo (y tal era el caso del rito de inscripción de los pecadores para la penitencia), se asignó éste para el miércoles precedente. Todos los miércoles eran día "estacional" y, portanto, de ayuno. Así nació el "Miércoles de Ceniza".

Desde fines del siglo IV la estructura de la Cuaresma es la de los "cuarenta días", considerados a la luz del simbolismo bíblico que da a este tiempo un valor salvífico-redentivo del cual es signo la denominación de "sacramentum".
Cuando en los siglos VI y VII se extendió este tiempo litúrgico a cincuenta, sesenta y setenta días (quincuagésima, sexagésima, septuagésima), esto tuvo lugar para acentuar su índole penitencial con menoscabo de la índole pascual. Al mismo tiempo, de hecho se rompió la unidad del Triduo pascual que pasó a gravitar sobre el aspecto de la pasión-muerte de Cristo. "El tinte cada vez mas penitencial de la Cuaresma, se explica, en último análisis, desde un enfoque de la Pascua diferente del original" (Brovelli. Anno litúrgico, 384).

Por tanto, se puede concluir que al desarrollo de la Cuaresma contribuyó, en primer lugar, la práctica del ayuno de preparación para la Pascua, luego la disciplina penitencial a la cual, desde el 306, se refiere la Epístola canónica de San Pedro Alejandrino; finalmente, las exigencias siempre crecientes del catecumenado con la preparación inmediata para el bautismo, que se celebraba en la noche de Pascua.





Formation Session for the Leadershipteams of Latin America Malloco- Chile

“When the challenge of the leadership seems be too difficult let’s look outside the window and we
 will realize that those who are out there motivate us to do something more” 
                                                                                                                                      Sister Susan Chia


The Leadership Teams of REAL continued to reflect and explore new ways of living mission from a different perspective.

On February, 15, 16 and 17, Srs Winifred Doherty and Martha Iris López of the International Team of Justice and Peace were present, together with Andrea Curreri from the MDO in Rome, Heidy Hochstatter from the MDO in Latina America and Sr. Liliana Tacuri, Spirituality link-person for REAL. Each representative shared the journey and the efforts to articulate their work so as to optimize the local, regional and congregational resources in favor of mission. After a dialogue, the participants gathered the challenges and the priorities for the Region in these areas. They felt the need to network in our globalized world in order to respond to today's challenges for mission and its sustainability.


The challenge is to enlarge the circle of participation in partnership, creating more flexible structures which will foster new life in mission, and taking risks so as to share our local, regional and congregational resources.

The spirit of SJE and SME urges us to give new responses, risking to build "tunnels" in order to re imagine mission in a creative way as we listen to the needs of our brothers and sisters who are on the margins.


Some of the questions that emerged during these days from this reflection are: Which are the regional trends affecting the mission? How God is asking us to expand the contemplative presence in mission? Which are the challenges emerging as leadership teams in the Units and in the Region? How do we nourish and develop the missionary dimension of partnership in mission?

In an atmosphere of attentive listening and co-learning the leaders shared their reflections:

The Spirit is calling us to listen to God on the margins - to listen with the attentive ear of God
We search together the dream of God
We journey towards integration of MDO, Justice/Peace and Spirituality
We are called to live a deep experience of contemplative prayer by networking
We are invited to live the mission together, being a mystic and prophetic presence.
We must strengthen networking at all levels in order to make advocacy real
We have to deepen our call so as to offer to the world a consistent witness and a meaningful misión


During the two following days Srs Jude Ellen and Reina Escobar of the CLT invited us to look at the history of the contemplative sisters in an apostolic Congregation. In this search of deepening their style of life, they discover the essential elements of the Sisters of the Good Shepherd who are contemplative.

Srs Rita Louis Lorenço and Reina Escobar from the CLT shared the thread of the missionary dimension in the Congregation and the steps taken to respond from our charism of mercy to the sufferings of today. Apostolic and the Contemplative Sisters heard the call of the Shepherd to go to faraway lands to be a presence of the goodness and tenderness of God


On February 20th, in an atmosphere of sacred space the Sisters shared what is emerging from their heart about the experience lived during these twelve days of encounter, as they deepened their understanding of leadership for today. The morning ended with each Sister writing a personal letter with the help of the Spirit, in order to respond to the areas of learning they want to keep alive in their hearts and the steps they will take for the future.

The session concluded with a prayer of mutual blessing and thanksgiving to God for these days of grace and transformation.Thanks was expressed to the Congregation, to the facilitation team, to REAL, to the CLT who have facilitated this space of growth and co-learning, helping participants to search for new ways to re-imagine leadership as source of life for the Units and the Region. 


The final Eucharist was celebrated in an atmosphere of gratitude for the gift of each Sister. Complementarity in the leadership team was symbolizedby candles of different colors.At the end all lit their candles as a sign of sending light to the Provinces as they accompany them in the mission..








Iglesia San Judas Tadeo se consagra

Greta llegó a Miraflores hace 28 años a su casa, ubicada a poco más de una cuadra de la iglesia de San Judas Tadeo. Un año después, su esposo falleció y fueron sus nietos, con los que visitaba cotidianamente el templo, los que le dieron consuelo.

Por ello afirma que sintió morir y lloró del dolor cuando la iglesia fue derrumbada luego de comprobarse que existían daños estructurales que impedían su restauración.

Pero fue el pasado 18 de febrero, justo el Miércoles de Ceniza, cuando “el guardián me llamó: ‘Doña Greta, doña Greta’, y me llevó hasta la iglesia nueva, donde me mostró las bancas recién llegadas. Ahí volví a llorar, pero esta vez de alegría. Se me vinieron a la mente mi esposo, mis nietos y todos esos recuerdos del tiempo que pasé con ellos en la iglesia anterior y que no puedo olvidar”, señala emocionada.

Es que con la entrega de la nueva iglesia por parte de la Fundación Guayaquil Siglo XXI a través de Malecón 2000, los devotos de san Judas Tadeo, residentes en Miraflores y en toda la ciudad, pueden volver a la normalidad luego de que los eventos litúrgicos de la parroquia debieron realizarse en diversas dependencias por el lapso de casi cuatro años.

“Tuvimos que acudir a la sala de oratoria, las aulas de la escuela vecina y en la iglesia de la ciudadela El Paraíso”, señala Patricia Leones de Molina, quien vive en Miraflores desde hace 18 años. “Es algo maravilloso, sobre todo para los moradores originales de la ciudadela, que ya son bastante mayores”.

“Qué es lo que no hicimos para ayudar a construir la obra, diversas actividades, incluso vendimos películas”, señala María Elena Echeverría de Añazco, quien es catequista.

“Este sábado 28 de febrero, a las 11:00, el arzobispo de Guayaquil, Antonio Arregui, consagrará la iglesia
de San Judas Tadeo”, señala el párroco Pedro Pablo Múnera, quien además es el superior de la comunidad Eudista.

“Es una celebración litúrgica que consiste en que debido a que la iglesia es nueva porque tuvo que construirse toda, se la debe consagrar al culto católico y eso lo hace el arzobispo porque es la cabeza de la diócesis. Es una ceremonia supremamente bonita y por eso invito a que la gente venga, la vea y la disfrute. Sería lindo que vivan esta experiencia”, indica el sacerdote.

El padre Múnera recalca la importancia del templo para la comunidad: “Tiene las funciones de una casa, es decir, es la casa donde la comunidad se reúne con el objetivo muy claro de vivir, de celebrar la fe y, fundamentalmente, la liturgia”, al resaltar el papel que tuvo la comunidad de Miraflores y la ayuda del Municipio de Guayaquil.

“Es muy importante para la arquidiócesis de Guayaquil porque esta iglesia está dedicada a san Judas Tadeo, que es el santo de las causas difíciles y se dice hasta imposibles, por lo que tiene bastantes devotos. La gente viene por el deseo de ver resueltas muchas situaciones complejas de la vida”.

También resalta el papel del anterior párroco, el padre Charly García, quien se encuentra ahora en Barranquilla, Colombia. “Él tuvo esa iniciativa, movió a la comunidad, compró parte del terreno hace unos tres años y trabajó allí entregándose completamente. Después vine yo a sucederlo y para mí es una satisfacción concluir una obra que ha sido regentada por la congregación de Jesús y María.

Afirma que el padre Charly puso un termómetro en la iglesia y fijó una cifra de 80 mil dólares para comprar el terreno. “Él dijo necesito tanto dinero y la gente comenzó a aportar hasta que consiguieron esa cifra”.

En el edificio adjunto a la iglesia, que se construyó en su mayoría con las aportaciones de la comunidad, reciben la catequesis dominical los niños que se preparan para la primera comunión y la confirmación. Además se ha puesto a funcionar una escuela de formación para laicos, la San Juan Eudes, en la que se preparan durante cuatro años.

"En abril empezaremos el segundo año con clases los miércoles y jueves en la noche. Tenemos un grupo significativo de aproximadamente 80 laicos que ya vienen trabajando y con los cuales ya terminamos el primer año de instrucción".

Esta escuela es de formación teológica, pastoral y espiritual, y tiene como propósito que la gente conozca su fe, sepa qué es lo que cree y cómo es que lo cree, y para que la sepa profesar de una manera mucho más consistente y responsable , porque a veces las personas son cristianas o son católicas pero no entienden la profundidad de por qué lo son. (I)

Detalles y costo de la obra
Capacidad La nueva iglesia tiene capacidad para 250 feligreses en una nave ampliada que no tiene columnas. Otras 100 caben en el coro, indicó el Ing. Ramiro Velasteguí, coordinador de la obra por Malecón 2000.

Detalles Tiene una sala para madres con niños y personas mayores. Una cruz se colocará en la esquina de la av. Miraflores y Séptima. El costo de la obra fue de $ 361.481.

4 años debió esperar la comunidad de Miraflores por la nueva iglesia.





Quatre raisons de jeûner selon Anselm Grün

  1. Un remède pour le corps et l’esprit
Il y a un lien réel entre le corps et l’esprit. Quand le corps s’épaissit trop, l’esprit devient épais lui aussi. La santé physique et spirituelle constitue une unité. Or le jeûne corporel opère une élimination des substances toxiques. C’est pourquoi beaucoup de sagesses médicales anciennes recommandent de jeûner pour guérir.

Le remède pour le corps est en même temps un remède pour l’esprit. Car nous n’avons pas seulement un corps : nous sommes notre corps, qui interagit sur notre santé spirituelle, qui parle pour nous, nous met en relation ? En refusant de se laisser toujours gaver de nourriture, le jeûne nous empresse de satisfaire notre désir ailleurs, auprès des êtres humains ou des beautés de ce monde. Il nous garde de toute précipitation à couvrir nos blessures, à les remplir de compensations. Jeûner oblige à chercher la vraie relation à l’autre.

Vis-à-vis de Dieu, le jeûne nous fait sentir physiquement que Dieu est autre, qu’il n’est pas à consommer. Je ne peux mettre la main sur lui comme sur un aliment. Nous sommes en route vers Dieu, et Dieu seul peut aiguiser notre faim vers une humanité plus profonde. « L’homme ne vit pas seulement de pain, mais de toute parole qui sort de la bouche de Dieu » : comment me le rappeler si l’abondance de pain me masque les autres faims qui sont en moi ?

      2.  Une lutte contre les tentations

Un moine écrivait : « Quand un roi vient prendre une ville ennemie, il s’empare d’abord de l’eau dont il coupe l’adduction, et une fois qu’elle est affamée, elle se soumet. Il en va ainsi des désirs de la chair. Quand un moine part en campagne en jeûnant et en se mettant à la diète, les ennemis sont désarmés contre son âme ».

La seule guerre sainte est celle contre les mauvaises habitudes, les lâchetés, les négligences, les manques d’amour qui se sont installés dans ma vie, et qui se manifestent dans les tentations de tous ordres.

Qui peut dire qu’il n’est jamais tenté ? Tenté de dire du mal, d’être infidèle, de se replier sur soi, de tout abandonner ? Chacun peut avec courage faire sa propre liste en identifiant les tentations qui le menacent. Le Christ lui-même n’a pas refusé d’être tenté au désert. Jeûner est un combat, pour lutter contre les inévitables tentations de la vie, et nous aider à rechoisir le Christ, rechoisir d’avoir faim et soif de lui plus que des choses.

      3.  Une démarche de prière

Le jeûne intensifie la prière. Dans l’expérience de faiblesse corporelle qu’est la faim, il nous fait sentir avec tout notre être que nous ne pouvons nous appuyer sur nos seules forces : le jeûne nous invite à nous tourner vers Dieu, à compter sur lui d’abord.

St Bernard disait : « Le jeûne encourage l’oraison et la rend ardente. L’oraison obtient la force de jeûner, et le jeûne confère la grâce de prier. Le jeûne renforce l’oraison, l’oraison renforce le jeûne et la présence au Seigneur ».

On prie mal avec le ventre plein, car l’oraison prend alors l’aspect d’autosuffisance. Les moines le savent, et se lèvent dans le jeûne de la nuit pour veiller en présence de Dieu. Jeûner et attendre la venue de Dieu vont ensemble.

      4.  Une voie d’illumination

La Didachè invitait les chrétiens des premiers siècles à jeûner pour leurs persécuteurs par ces mots de l’Ecriture : « Bénissez ceux qui vous maudissent, priez pour vos ennemis et jeûnez ‘‘pour ceux qui vous persécutent ; car si vous aimez ceux qui vous aiment, quel gré vous en saura-t-on ? Même les païens n’en font-ils pas autant ? Mais vous, aimez ceux qui vous haïssent’’, et vous n’aurez pas d’ennemi (cf. Mt. 5, 44-47 ; Lc 6, 27s, 32) ». C’est dire que, dans le jeûne et la prière, les persécuteurs apparaissent autrement : enfants de Dieu, pour qui le Christ est mort, et pas seulement bourreaux.

Jeûner ouvre les yeux sur une autre manière de voir les êtres et les choses. L’estomac toujours plein est dans l’impossibilité de voir les choses secrètes ; le jeûne familiarise avec Dieu, avec les manières de Dieu, avec son regard sur les êtres humains et sur le monde.

Le jeûne aiguise les sens, il augmente le goût de Dieu, il nous conduit à l’espérance du royaume de Dieu en nous, il nous fait participer dès ici-bas à la vie nouvelle de la résurrection qui n’est plus sous le mode de la consommation mais de la communion.

Un remède pour le corps et l’esprit, une lutte contre les tentations, une démarche de prière, une voie d’illumination : le Carême est d’abord un jeûne réel, un jeûne du corps et de l’esprit. En écoutant mieux notre corps, il nous aide à mieux écouter Dieu lui-même : nous reconnaissons avec et en notre corps que nous le désirons plus que tout, que sans lui nous sommes vides, que nous dépendons de sa grâce, que nous vivons de son amour, et que notre vraie faim ne peut s’apaiser par des aliments terrestres.

[i] Anselm Grün, Le jeûne. Prier avec le corps et l’esprit, Ed. Médiaspaul, 1997.





jueves, 26 de febrero de 2015

Marie des Vallées: la poderosa ayuda de san Juan Eudes

Hoy, 25 de febrero, la familia eudista recuerda a la Sierva de Dios María de los Valles o Marie Des Vallees, que tendrá gran influencia en san Juan Eudes.

En el año 1641, Juan Eudes conoció a una señora de 51 años de edad, que sufría de quebrantos de salud. Era María: de ojos abrasados, de palabra entrecortada y extraña. Esto es lo que escribe el santo sobre el conocimiento de María de los Valles:

"En este año de 1641, en el mes de agosto, Dios me hizo uno de los más grandes favores que de su bondad he recibido en toda mi vida; porque fue entonces cuando tuve la felicidad de conocer a la hermana María des Vallées, por medio de la cual su divina Majestad me ha hecho multitud de gracias muy señaladas. Después de Dios, a la Santísima Virgen, mi adorada Madre y Señora, debo este favor".

La hermana María de los Valles nació en 1590 en Saint Sauver Lendelin (diócesis de Coutances), en una pobre choza de labriegos. A la muerte de su padre, a la miseria se unió la brutalidad de su padrastro. Para librarse de él, se fue en una casa, pero desgraciadamente se halló que allí sus amos vivían y obraban peor.

Sale entonces hacia su pueblo y se hospeda en la casa de una mujer que estaba casada. Sin embargo, allí encontrará nuevas complicaciones: llevaba una vida desordenada y llena de inmoralidades, lo que hizo que María tratara de convertirla en una mujer de vida piadosa.

Mientras María padecía de innumerables dificultades y situaciones complejas, Juan Eudes llegó a Coutances para dar una serie de misiones. Durante su estadía, varios sacerdotes le hablaron de esta mujer, hasta que Juan Eudes decide visitarla. Este es el primer contacto que se da entre Eudes y des Vallées. Hasta su muerte, siempre será su ayuda y consejera en las obras que emprenda el santo del siglo XVII.

La sierva de Dios le confirmó a Eudes un pensamiento que tenía desde algún tiempo atrás, la fundación de una Congregación: "el establecimiento proyectado es muy agradable al Señor. Él levantará la comunidad sobre tres fundamentos: la gracia se dará a todos los que entren en ella, la divina voluntad y la cruz".

Estas nuevas fundaciones eran: la Congregación de Jesús y María y la Orden de Nuestra Señora de la Caridad.

En síntesis, María fue una ayuda poderosísima y casi definitiva en las empresas que llevó a cabo Juan Eudes, si bien no se le puede considerar al santo fundador solamente ejecutor de las ideas de María de los Valles.

Al morir des Vallées, san Juan Eudes escribió: "Ha querido Dios quitarnos lo que más amábamos en el mundo, que era nuestra hermana María... La he confesado tres veces en estos ocho días, he rebuscado y examinado toda su vida y puedo asegurar con toda verdad que no he hallado pecado venial en toda su vida".

Fuente:
Vida de san Juan Eudes, del padre Rafael García Herreros. Colección Obras Completas No. 03 - Tercera Edición
Corporación Centro Carismático Minuto de Dios - Bogotá, Colombia, 2005.
P. 75-82




miércoles, 25 de febrero de 2015

A Farewell to Deacon Joe and Lee Santen

Deacon Joe and Lee have been a part of the St. James family for over 30 years. It is with both joy and
sadness that we will say goodbye as they move to North Carolina in the beginning of March.

The parish will host two farewell events in Deacon Joe and Lee’s honor.

The Fish Feast on Friday, Feb. 27 will be a celebration of their remarkable lives and ministry. Buy your tickets for this event early, as it is expected to sell out.

And then on Sunday morning, March 8, there will be a reception in the patio of the bells for us to say good-bye one last time. Check back here for more details.

Dinner will be Ono with caper basil vinaigrette. Cost:$16 per adult, children 12 and under free. Put your reservation in early, we expect this to sell out quickly.




"Todo comenzó"

Todo comenzó, para la Comunidad Eudista de Valmaría el pasado 2 de febrero de 2015, día de la Presentación del Señor. Cinco jóvenes aspirantes eudistas llegaron a nuestra casa entrada la tarde, para comenzar la experiencia del introductorio. Comenzaron con la celebración de la Eucaristía y luego un pequeño compartir y karaoke con los candidatos de filosofía. Por más de veinte días, padres, empleados, estudiantes han venido preparando el pasillo “Pedro Lacroix” o de economía como se conoce popularmente, para que los nuevos candidatos se sintieran a gusto.

Las actividades continuaron al segundo día con un retiro espiritual basado en las áreas de la formación
sacerdotal. Días después vino la inducción, matrícula, entrevistas y requerimientos propios del comienzo de estudios. Posteriormente el día 11 de febrero comenzaron las clases, donde actualmente colaboran algunos padres y profesores externos. Han recibido una acogida especial de parte de los Padres de la casa, estudiantes y empleados que les ha permitido ir poco a poco acoplándose al nuevo estilo de vida.

No cabe duda que, se percibe un ambiente de fraternidad, alegría y entusiasmo; importante para vivir una sana convivencia. El día empieza desde la aurora con la oración matutina. Tienen clase en la mañana y por la tarde practican el deporte. Con gusto colaboran en el aseo de la casa, arreglan su propia ropa y juntos toman los alimentos. En la tarde comparten la Eucaristía y finalizan con la oración de la noche. Son jóvenes muy “sardinitos” que han venido a vivir una experiencia maravillosa con el Señor. Son ellos Carlos Mario Ayala el angostureño, Juan David Mazo el itagüiseño, Felipe Ibáñez el cartagenero, Fabián Hidalgo el bellanita y César Herrera el villavicenciuno.


Han tenido la oportunidad de conocer algunos sitios religiosos de Bogotá como los santuarios del Señor de Monserrate y del Divino Niño en el 20 de julio. Sigamos orando por ellos, para que respondan con amor y generosidad al llamado de Dios, “¡Qué dulce y agradable es para los hermanos vivir juntos y en armonía!” (sal 133,1). Que Dios lleve a buen término lo que en estos viejos muros insignes ha comenzado.




martes, 24 de febrero de 2015

Lead us not into Temptation...

We began our annual Lenten journey on Ash Wednesday and, as ashes were imposed on our heads, each of us personally heard the admonition: “Turn away from sin and be faithful to the gospel.” Two things are asked: to turn away from sin and to be faithful to gospel. This Sunday’s readings focus on the first of those: the importance of turning away from sin. It means that as disciples of the Lord, we need to consciously make the right choices. Key to making the right choices is avoiding the traps and pitfalls of the many temptations that come our way each day.

Every year on the First Sunday of Lent, we hear one of the gospel accounts about the temptations of Jesus. We are reminded that Jesus was tempted in every way that we are, but he never sinned. He never yielded to temptation.

The story of the temptation of Jesus that the Church gives us this year is from the Gospel of Mark. This version of the temptations is the shortest and most concise. The gospels of Matthew and Luke offer more details. Yet the point is the same: Jesus faced temptation and conquered it.

What exactly is a temptation? If we go to the dictionary, a temptation is defined as “being enticed to do wrong by promise of pleasure or gain.” It is “a feeling that you want to do something even though you know it is wrong.”

We all experience temptation. There are so many examples from our daily lives. The student might be tempted to cheat on an exam or copy someone else’s homework. People are tempted to take what doesn’t belong to them. We may feel the urge to say or do hurtful things to others. Some people have experienced a temptation to engaged in sexual activity with someone other than a spouse. We have all experienced the temptation to lie about someone or something. Those of us in positions of authority may be tempted to abuse power that we have. And there are many others things we know are wrong but feel the urge to do. That is the key to a temptation: we know that something is wrong and we still feel the urge to do it.

A temptation may also be an enticement to not doing something we know we should do. For example, we might be tempted to walk by a person in need. We might be tempted to not to make time to pray or participate in Sunday Mass. We can be tempted to think only of ourselves and not of the needs of others, or not to share some of my time, money and talents with others. We might even be tempted to stop trusting in God.

Temptations are not sins. We need to be clear about this. A temptation is what happens before we sin. Sin is giving in to the temptation. Sin is a choice we make. Temptations might be strong, but we always have a choice. Sin is yielding to temptation. And we are responsible for our choices.

For example, we might be in a situation where it would be convenient to lie. If we tell the truth, we would be in trouble. In that kind of situation, it is tempting to lie to save our own skin. Can we resist that kind of temptation? Of course we can! Not only by our own efforts, but with God’s help we can.

Consider another example. You receive a very generous gift of some money from your Lola. You think of all kinds of things you can buy with this money. You also know that a cousin is struggling to pay his tuition bill. You also think about a shelter for abused that children that you recently visited. You have to decide if you will share some of the money or keep it all for yourself. The choice of using it only for your needs is selfish. That is a temptation. Once again, you can consult God and other people to help you decide what to do, but the choice is yours.

In every case, temptation is the lure to make the wrong choice. It usually means thinking only about our own pleasure. For most of us, it means ignoring what we know is the right choice. In a real sense, we have to push God aside. We ignore the values and beliefs we have learned in our religion. We reject God’s ways and choose our own selfish ways.

Jesus was a human being just like us. He experienced joy and sadness, satisfaction and disappointment. He experienced all the emotions we do. In today’s gospel we are told he also experienced temptation. It was real. He was not pretending. His temptations were real. In fact, they were much bigger than the temptations you and I experience. But he too had to make a choice.

Where did Jesus get the strength to make the right choice? How did he say no to temptation? If we turn to longer version of the story in the gospels of Matthew or Luke, it is more obvious.

First, these two gospels tell us that during these 40 days in the desert Jesus was praying. Jesus had a close relationship with his Father in heaven. He drew strength from this relationship. If we also have a close relationship with God, it will be easier for us to make the right choices too. That is why prayer can also help us resist temptation.

Second, in each instance Jesus turned to the Word of God in the Bible. Jesus uses a verse from the Bible to challenge each of the three temptations the devil poses to Jesus. We too can draw strength from God’s Word in the Bible. If we are familiar with God’s Word, if we take time to read the Bible, it will also be a source of strength for us. We will know what is right and wrong. We will be more familiar with God’s commandments, especially the command to love God and one another.

Finally, in each of the three temptations, Jesus rebuffs the devil. He pushes him away. He doesn’t linger or remain near the evil one. We too need to remove ourselves from temptations. They will be a part of our lives, but we should not dwell on them. We need to push them aside and move on. We can divert our attention to other things.

God will help you resist temptation, but we also have to do our part. Every time we pray the Our Father, we say: “Lead us not unto temptation...Do not bring us to the test.” In other words, do not allow us to be tempted beyond our strength.

That is what St. Paul tells us:

No testing has overtaken you that is not common to everyone. God is faithful, and he will not let you be tested beyond your strength, but with the testing he will also provide the way out so that you may be able to endure it. (1 Corinthians 10:13)

God will always be there to help us in times of temptation. He will give us the grace we need. We just have to take the grace God offers and use it to make good choices.

by Fr. Ron Bagley, cjm




Ceniza y nueva evangelización

¡Otra vez ceniza! En la sociedad del confort, la tecnología, el desarrollo de la ciencia y el avance interplanetario de las relaciones, la ceniza no nos gusta mucho, porque su símbolo nos recuerda los restos de una catástrofe o de un incendio, o la molestia de los fumadores que la amontonan en cualquier lugar.

Por eso no nos gusta la ceniza, porque se convierte en una especie de ‘aguafiestas’ dentro de una sociedad que busca por todos los medios el bienestar, la comodidad y la felicidad. Y no nos gusta, porque la ceniza nos proyecta a una mentalidad nueva, unas actitudes de conversión personal y una responsabilidad compartida desde la perspectiva de Jesús.

El mensaje de las lecturas que se nos ofrece el Miércoles de Ceniza presentan el auténtico significado de la celebración: “Conviértanse a mí de todo corazón” (Jl 2), “Déjense reconciliar con Dios” (2 Cor 5). Se trata de iniciar un “combate cristiano contra la fuerzas del mal” (oración colecta). Y todos tenemos experiencia de ese mal. Por eso tienen sentido “estas cenizas que vamos a
imponer en nuestras cabezas en señal de penitencia” (monición del Misal antes de la imposición).

Nuestro proceso de conversión inicia con el gesto de la ceniza y acaba con el agua de la Noche Pascual. Ceniza al principio. Agua de bautismo al final. Ambos gestos tienen una unidad dinámica. La ceniza ensucia, el agua limpia. La ceniza habla de destrucción y muerte, el agua es la fuente de la vida en la Vigilia Pascual.





« Un printemps pour les vocations »

C’est quoi des séminaristes? Comment vivent-ils? Où vivent t-ils? Pourquoi sont-ils au séminaire? Si vous
vous posez l’une de ces questions, venez! Et même si vous connaissez déjà où juste par curiosité ! Vous êtes tous invités à nos portes ouvertes samedi 21 mars 2015.

Les séminaristes de Rennes vous accueille dans leur lieu de vie pour vous le faire visiter, pour vous rencontrer. Ce sera l’occasion de prier ensemble lors d’une messe présidée par Mgr Pierre d’Ornellas à 11h30. L’apéritif et le café vous seront offert avant et après le pique-nique pour ceux qui veulent partager un temps convivial avec nous.

L’après midi sera consacré à la visite des lieux, à des témoignages de séminaristes, à la présentation de notre vie communautaire et de notre formation avant de terminer par la prière des vêpres. Pour ceux qui vo
udrons ce distraire, un jeu concocté par les séminariste vous sera proposé!
Nous vous attendons,

à bientôt.




Formation Session for Leadership Teams of Latin America - Week Two

Energized by the Spirit, the Province leadership teams of REAL continue to reflect on the call to leadership. This invites us to be signs of hope, to generate life, to work from inside with our limitations and fragilities and from there to go towards a new way of leadership. This calls us to be open to the Spirit who invites us to serve in spite of our differences. This calls forth our gifts to accompany the sisters in the process of circular and covenant leadership.

The topic: HOW TO BECOME A LEADERSHIP TEAM helped the group to reflect on the reality of the region in this ‘in between time’- a time of transformation, a time to look towards the future, a time to foster the richness of each person and to be aware that as leaders we are called to be open to the Spirit so as to respond to a world of rapid change. We are called to empower others.



The ritual of the washing of the feet meant a lot for us. The participants shared the deep longing of supporting one another in a convenant comunity. While performing the ritual we responded to the question: "The support I ask you as a member of the Leadership Team is .... The support I give you as a member of the Leadership Team is .... "


Another deep question was: HOW TO DEVELOP A CULTURE OF LEADERSHIP TODAY?

Today we have a new awareness of God's action in the Evolution of the Universe and how this action is leading us to a profound renewal of religious life. The holistic model challenges us to model leadership through the three principles of the universe: Differentiation, Interiority and Communion.


Sister Elaine Basinger gave an overview of how leadership has evolved in the Congregation. We affirmed that we have a very strong foundational story and that God is calling us from this reality. Without the past we would not be here and the new springs from the old. From this sharing we tried to get an overview of the reality of the Region and the possibilities for future change. Just as for the meeting of Mary and Elizabeth something new inside and outside happened so also for us an unseen future where God is present is brewing.

“LEADERS AS AGENTS OF CULTURAL CHANGE”


From the presentation of "The social/cultural world of Jesus," we viewed the historical, religious and cultural context of Jesus. The Palestinian people were under Roman rule, and society was characterized by a peasant society based on purity and patriarchy. There was a wide gap between the upper class and the poor. The Gospel is full of examples where Jesus challenges customs and practices. sHisHis words and actions caused scandal among his followers as He tried to create a new awareness of the presence of the Kingdom.

To celebrate community we gathered in Unit groups and shared the bread and wine of transformation. Another call during this formation session was to BE A PROPHETIC AND MYSTIC PRESENCE IN OUR WORLD TODAY. As religious, the invitation is to commit to the Gospel, to live wisely and in solidarity with those on the margins of life.


To conclude the Unit teams developed a strategic plan to integrate their new learnings into their Unit plans calling forth the participation of all the sisters of the Unit. We have to free ourselves from fears and face challenges with courage, commitment and openness.




lunes, 23 de febrero de 2015

El desierto Espiritual

La palabra desierto según su definición etimológica designa un lugar geográfico, despoblado, árido, a veces con escasez de agua, plantas y animales. Sin embargo; en un sentido espiritual, se puede interpretar como un
lugar donde, nos encontramos con quien nos Dios, donde se ayuna, se recuperan fuerzas desgastadas, y nos purificamos del mal. Hoy quiero hablarte de este desierto espiritual, como una estación necesaria en nuestra vida cristiana. Por eso te hablaré de dos formas de mirar y de vivir el desierto espiritual:

1- El desierto como lugar del encuentro con Dios: En el libro del éxodo, capítulo 24, versículos 12 al 18; nos dice que Moisés demora 40 días sin comer ni beber, en la montaña de Sinaí para recibir la ley. También 1 Re 19,1-8, nos habla de los cuarenta días de Elías en el desierto, narrando que por orden de una reina no temerosa de Dios, llamada Jezabel, el profeta es perseguido por desterrar a todos los seguidores de un falso dios, este al verse perseguido y amenazado de muerte por cumplir la voluntad de Dios, huye al desierto y se acuesta en el suelo, y le habla a Dios diciéndole, que él no es mejor que sus padres, y que le quite la vida. Dentro de su tristeza y desesperación de repente llega un ángel del Señor, le da comer y beber. Después de esto el se vuelve a acostar, y este ángel le dice; “levántate y vete te falta mucho camino por recorrer”, y este se levanta superando el decaimiento y el cansancio.

Sin duda alguna, a veces necesitamos un tiempo donde podamos encontrarnos con Dios, y escuchar su voz así como lo hacía Moisés, o un lugar donde podamos buscarle y decirle lo que sentimos y para luego con su gracia y en sus manos, reponer nuestras fuerzas como lo hace el profeta Elías. Estas dos historias nos ayudan a comprender el sentido de la Cuaresma, unida a los 40 días que estuvo el mismo Cristo en el desierto, viviendo la experiencia de la oración, de la tentación, pero también la preparación para su ministerio evangélico, (Mateo 4, 1-11).

2-El desierto como lugar de purificación:

El desierto es un lugar donde Dios nos habla, ya lo habíamos dicho anteriormente, sin embargo; también es un espacio de purificación y limpieza, donde Dios restaura a su pueblo, así como lo expresa el libro del profeta Oseas, (Os 2, 16-19). Cuando Yhavé trata de esposa a Israel, que se había desviado y le había sido infiel con otros dioses o amantes, y la lleva al desierto para purificarla:

16. Por eso yo voy a seducirla; la llevaré al desierto y hablaré a su corazón.

17. Allí le daré sus viñas, el valle de Akor lo haré puerta de esperanza; y ella responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto.18. Y sucederá aquel día - oráculo de Yahveh - que ella me llamará: «Marido mío», y no me llamará más: «Baal mío.» 19. Yo quitaré de su boca los nombres de los Baales, y no se mentarán más por su nombre.

A menudo rechazamos la experiencia del desierto, la del encuentro total con Dios y el permitir que Él obre en nosotros, rechazando esos espacios de silencio y soledad, quizá porque tenemos miedo de encontrarnos con nosotros mismos, y de descubrir qué lejos de nuestro creador no somos más que ceniza.

Hoy te invito a que entres en el desierto de tu vida y reflexiones sobre ¿cómo ha sido tú vida?, y desde tu aridez preguntarle a Dios ¿qué quieres de mi?.

Ir al desierto requiere valentía, coraje, también alejarte de lo que te todo, para solo contemplar a Dios, quien nos ama, y puede dar sentido a nuestras vidas. En el silencio del desierto con Dios, encontrándote contigo mismo, sanarás todo aquello que te lastima y te aflige, como lo hizo Elías, Moisés, y Jesús, o como el mismo pueblo, aunque le había sido infiel. En este día pide la gracia de encontrarte con tu creador, despojado de todo, y de seguro el te responderá.




Premier dimanche du carême- 22 février 2015

Genèse 9, 8-15
Psaume 25 (24)
1 Pierre 3, 18-22
Marc 1, 12-15

Depuis mercredi dernier, nous sommes entrés dans le temps du Carême. Quand nous en parlons, nous pensons "pénitence" ou "privation", un peu comme le Ramadan des musulmans. Dans l'ancien temps, on disait qu'il fallait faire des sacrifices. En fait, le Carême des chrétiens c'est tout autre chose. Il nous est offert pour redécouvrir qui est le vrai Dieu. C'est un Dieu qui n'a jamais cessé de nous aimer. Aujourd'hui, il nous fait comprendre que par notre péché, nous nous sommes détournés de lui. Malgré cela, il continue à nous appeler : "Revenez à moi de tout votre cœur".(Joel 2,12)

La première lecture nous replace au temps de la première Alliance, avec Noé,dont le signe se dessine aux couleurs de l'arc en ciel qui montre le désir de Dieu de remettre le monde à neuf. L'être humain et le cosmos sont saisis par le même amour de Dieu.

L’évangile nous montre Jésus au désert. Il vient d'être baptisé. Au moment de son baptême la voix du Père s'était fait entendre, le proclamant «son fils bien-aimé», et l'Esprit était descendu sur lui. Mais, tout de suite après, le même Esprit «l'envoie au désert,» où sa fidélitéà la mission qu'il a reçue du Père sera éprouvée.

Les quarante jours sont symboliques; ils nous rappellent

+les quarante jours du déluge,

+les quarante années de la marche du Peuple au désert,

+les quarante jours et quarante nuits de Moïse sur le Sinaï,

+les quarante jours de la marche du prophète 'Élie vers l'Horeb (1 Rois 19,8)

+et les quarante années durant lesquelles les Philistins dominèrent Israël (Juges 13,1).

Chacune de ces périodes est un temps de « test », de tentation. L'expérience de Jésus se situe dans la continuation de son peuple et des prophètes qui le précèdent. Il est lui aussi tenté!

Placé au milieu des « bêtes sauvages » qui représentent toutes les tentations de notre monde de bruit et de fureur, Jésus est aussi servi par les « anges ». Car il nous faut également savoir les reconnaître dans nos vies ces anges que sont les frères et les sœurs que Dieu envoie sur la route pour nous guider, nous aider et nous réconforter.

Ce premier dimanche de carême nous place donc avec Jésus dans le désert. Toute la traditionde la Bible a vu le désert comme le lieu des premiers amours de Dieu et de son Peuple.

Le mot hébreu pour "désert," (Mi-debar) nous place à la racine même de l’expérience religieuse de la religion juive et de la foi chrétienne. Le désert ,c'est "le lieu vide de parole".Vous vous rappelez le "tohu-bohu" initial ( récit de la Genèse 1,2: «la terre est comme un grand vide» (( the earth was without form and void))

C'est de ce lieu sans mots et donc sans vie, que la Parole se fait entendre et qu’elle appelle chaque chose à l’existence, chacune par son nom. Le désert devient le lieu de la création.

Et ce passage de Dieu, ce déplacement de lui-même à quelque chose d'autre que lui-même, mais qui dépend totalement de lui pour exister, ce flux de vie, c'est son souffle, « ruah ), le vent « qui plane sur la face des eaux. » Le désert est donc le vide que Dieu vient remplir avec la plénitude de son être et cet appel de vie et d'amour pour les créatures, c'est sa Parole créatrice. Il dit « que la lumière soit, et la lumière fut. »

Avec le Christ « envoyé par l’Esprit au désert », au cœur du désert de notre monde d’injustices et violences, de ce désert qui se trouve aussi à l’intérieur de chacun, chacune de nous, nous sommes conduits à la Rencontre de Dieu qui nous crée et recrée sans cesse. « Convertissez-vous et croyez à l’Evangile. » C’est aujourd’hui qu’il faut nous remettre dans les mains du Créateur.

Dans le désert de la folie destructrice des êtres humains, le Souffle de vie ranime le feu et la vie. La Bonne Nouvelle (Marc 1,1) est celle d’une humanité nouvelle, pratiquant la justice et l'amour et vivant dans la paix. Si les êtres humains renoncent à l'injustice et à la guerre, s'ils se convertissent, c'est-à-dire laissent Dieu transformer leur cœur, alors se réalisera pleinement l'alliance signifiée par l'arc-en-ciel. Alors nous pourrons « participer ainsi à la résurrection de Jésus Christ qui est monté au ciel, au-dessus des anges et de toutes les puissances invisibles, à la droite de Dieu » comme le dit la deuxième lecture..

En nous rappelant tout cela, nous pensons aujourd'hui aux éducateurs, auxs enseignants, aux catéchètes qui sont au service de vos enfants et petits-enfants.Ils sont bienveillants avec eux...ils sont créateurs... Je m'émerveille toujours en pensant à ce que signifie ces enseignants, ces éducateurs, ces catéchètes pour les enfants... ils les introduisent à la connaissance, à la culture, au partage avec les autres... à la foi etc. Ils leur permettent de vivre davantage une vie remplie de belles choses...






Abertura da Campanha da Fraternidade 2015






Ash Wednesday Reflection: THE JOY OF BEING FORGIVEN AND THE HOPE OF NEW LIFE

by: Br. Dennis Mercurio [cjm]

“Remember that you are dust and to dust you will return.”

“Repent and believe in the Gospel.”

“Turn away from sin and be faithful to the Gospel.”

It is Ash Wednesday once again and these are three of the possible verses or imperatives one would hear a priest say as he marks the forehead of believers with ashes. Each time we hear any of these lines as we enter into the Lenten observance, we do not only feel the seriousness of the call, we are also confronted by our own mortality. But, come to think of it, living in this day and age is a daily confrontation with our human mortality via the daily doze of natural catastrophes and tragedies brought about by human folly. If you were living in the Philippines right now, the general feeling is even worse after successive events of multiple deaths that shocked our entire nation. I do not even wish to enumerate them here anymore or that might mean sprinkling sulfur upon still gaping wounds.

But are Ash Wednesday and Lent all about just that — the annual reminder of the inevitable end or death of the human body and the sinfulness or corruptibility of the human soul? No, definitely not. It is just that many would rather prefer to hear something more positive and encouraging than pinning each other down with the hard fact that no one can erase in aeternam — death and sin by whatever order. Not that we’d rather be escapists this year’s Lent but that we would prefer to hear more of the unexplored, unspoken, untried thoughts and ideas about this season at hand. To put it in other words, there are other better, more optimistic means of explaining this human reality without downplaying its significance. It’s a matter of shifting the focus from the oft-repeated, already known themes to the neglected other sides of the picture.

There is this precept in philosophy that says to say one thing is to mean its exact opposite; or, to negate a principle is to affirm the other at the opposite end of the spectrum. Searching deeper into today’s Gospel, we are brought to the light of its real meaning by using the philosophy mentioned above. When Jesus said, “Do not be like the hypocrites,” he meant to say, literally “Unmask yourselves, or hide not behind any mask!” and figuratively, “Be authentic! Be real! Live in the light of truth!” The advice (1) not to perform righteous deeds or even pray for the public to see, (2) not to blow a trumpet when giving alms, and (3) not to look gloomy when fasting all lead to the very positive, resonant call to purify one’s ulterior motives or dark intentions.

At times it is just a matter of simple re-languaging from the negative form to positive. So, to speak of sin and death is actually to affirm our being forgiven and the promise of resurrection in Jesus Christ. In the same breadth, to excessively highlight Jesus Christ’s passion and death, which is often the case here in the Philippines, is an invitation to bring to fuller attention His Life — His missionary work in the name of the Kingdom, His zeal for the salvation of the suffering in His era’s here-and-now with the promise of salvation at the end time, His various expressions of the Father’s love and mercy for all, His rebuke of hypocrisy, His call to conversion, His being the Good News himself and all other things had led to His death on the cross. How Jesus lived was and still is never less significant than how He died.

One might easily protest and say that the Church has the entire year of such Gospel readings, so why should we go through it all again this Lent? Halt just a sec! The key here is not the Gospel readings but the How of Living and Loving. The call of Lent beginning with Ash Wednesday is not death but life — how one is able to integrate into his life the lessons we all heard from the Gospel readings on the life and works of Christ during the so-called Ordinary Time.

Now here is one of those tricky Catholic terms — Ordinary Time — which turns problematic when left unexplained. Just because many often think of “ordinary” as the state of the usual experience of one considers normal, the life of Jesus as spoken of in the Gospel readings at that said period is also construed to be just that: ordinary, common, nothing special, boring, trite, stale, old news and no longer Good News. If the oft-repeated themes of sin and death are added to this, then we can expect a lethal concoction of spiritual dryness and downward spiraling faith.

This is why we’d rather focus on the more affirmative, more optimistic view of Ash Wednesday and Lent so as to make more meaningful and more fruitful our observance of the season in the midst of natural and synthetic tragedies. Allow me then to share with you what one of our Theology professors repeatedly emphasized about Lent in her personal effort to make the Christian message more positive: that Lent is “the 40 (plus three more) days for us to try to live as sacraments, living and visible signs of God’s invisible grace.”

Cardinal Bérulle and St. Jean Eudes expressed this ideal in the 17th century as “Live Jesus” to which were added “…in our hearts” by St. Jean-Baptiste de la Salle two or so centuries later. Can anything be more encouraging, hopeful and affirmative than that? Those saintly guys desired for all Christians to “live Jesus in our hearts” daily. There is no better season to start than Lent.

Going back to the problematic term “ordinary time,” if we try to connect the Christian adjective “ordinary” with the verb “ordain” then we’ll soon realize that “ordinary time” in our liturgical calendar means “God’s ordained or appointed time” and definitely not just anything common or usual. Given this alternative view, we might be better convinced by those previously mentioned saints that indeed each day is a call to “live Jesus…in our hearts,” and that there may also be no more need for us to wait for Lent to do so. The how of it, however, is up to each of us.

PRAYER: Lord, we have so often been bombarded by the depressing though ever true and important themes of sin and death each time the Lenten season comes, so that we had lost sight of the more positive messages hidden behind them, those of forgiveness and renewed life which were inspired by Your life well lived here on earth. No, we won’t forget to silence ourselves and contemplate, and neither will we omit repenting for our transgressions. Rather, after prayer and reparation, we desire to live in the hope of being forgiven and the joy of renewed life, which for us is the authentic message of Lent. Grant us, we pray, the will to embrace this so that we may be able to make them real for ourselves and for others through our works of love, mercy and compassion. May the season transform us into visible, human signs of your invisible, inward grace by living out Jesus Christ. Amen.